Se unió a brigadas de búsqueda en fosas clandestinas, participando en protestas y denunciando la inacción del gobierno ante la crisis de desapariciones en Veracruz.
Su activismo lo convirtió en un blanco vulnerable, como ha sucedido con muchos otros familiares de desaparecidos que han sido asesinados, amenazados o criminalizados por las propias autoridades.
Veracruz, un estado donde los buscadores son perseguidos
La muerte de Pérez Santes es un recordatorio de la violencia sistemática que enfrentan los colectivos de búsqueda, quienes luchan contra la impunidad y la complicidad gubernamental
En Veracruz, los policías han sido acusados en múltiples ocasiones de abusos, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales, pero rara vez enfrentan consecuencias.
El caso de Magdaleno Pérez evidencia la crisis de derechos humanos en el país, donde las fuerzas de seguridad, en lugar de proteger a los ciudadanos los afectan.
Mientras su familia y la comunidad exigen justicia, los responsables de su muerte siguen libres, sin enfrentar consecuencias, en un Estado que ha normalizado la impunidad.