La SSC confirmó que dos víctimas de pinchazos en el Metro dieron positivo a estupefacientes. Los casos ocurrieron en las líneas 3 y 7, revelando un patrón de ataques que las autoridades habían intentado minimizar.
Las investigaciones apuntan a la posible utilización de drogas para someter a mujeres. A pesar de la gravedad, el gobierno sigue sin aplicar protocolos de protección efectivos en el transporte público. Las declaraciones ambiguas y la falta de medidas solo confirman el desprecio institucional por la seguridad de los usuarios.













