En noviembre de 2024, Máximo Bravo Leal, un adolescente de 15 años originario de Guadalajara, Jalisco, denunció públicamente a su madre, Irma Leticia Leal Moya, rectora del Centro Universitario de Tlajomulco de la Universidad de Guadalajara (UdeG), por presuntos abusos físicos, mentales y sexuales cometidos en su contra.

Máximo rompe el silencio
Durante una rueda de prensa, el joven afirmó haber sido víctima de violencia por parte de su madre, quien es una figura influyente en el ámbito académico y judicial de Jalisco.
Esta declaración ha generado una fuerte reacción en la comunidad universitaria y en la opinión pública, debido a la gravedad de las acusaciones y a la posición de poder que ostenta Leal Moya.










