En noviembre de 2024, Máximo Bravo Leal, un adolescente de 15 años originario de Guadalajara, Jalisco, denunció públicamente a su madre, Irma Leticia Leal Moya, rectora del Centro Universitario de Tlajomulco de la Universidad de Guadalajara (UdeG), por presuntos abusos físicos, mentales y sexuales cometidos en su contra.

Máximo rompe el silencio
Durante una rueda de prensa, el joven afirmó haber sido víctima de violencia por parte de su madre, quien es una figura influyente en el ámbito académico y judicial de Jalisco.
Esta declaración ha generado una fuerte reacción en la comunidad universitaria y en la opinión pública, debido a la gravedad de las acusaciones y a la posición de poder que ostenta Leal Moya.
Conflicto legal y antecedentes
El conflicto entre Nauhcatzin Bravo Aguilar, padre de Máximo y catedrático de la UdeG, y Leticia Leal Moya se remonta a más de una década, con disputas legales por la custodia del menor.
En 2020, los tribunales otorgaron la custodia a Bravo Aguilar, decisión que Leal Moya ha impugnado en diversas instancias. En respuesta, la rectora acusó a su exesposo de violencia vicaria, asegurando que lleva más de cuatro años sin poder ver a su hijo debido a las acciones de Bravo Aguilar.









