Aautoridades de México y Estados Unidos anunciaron el desmantelamiento de una organización transnacional dedicada al tráfico ilegal de personas.
Esta red operaba en la frontera entre Ciudad Juárez, Chihuahua, y El Paso, Texas. Sus operaciones estaban vinculadas a un cártel mexicano, lo que confirma el papel del crimen organizado en la explotación de migrantes.
Su modus operandi consistía en trasladar personas desde México, Centroamérica y Sudamérica hacia Estados Unidos. Durante la travesía, los migrantes eran sometidos a condiciones inhumanas, enfrentando violencia, explotación y rutas peligrosas.

Operativo conjunto y detenciones
La investigación, resultado de la cooperación entre agencias de seguridad de ambos países, culminó con la detención de seis individuos en México. Estos sujetos coordinaban el traslado de migrantes desde territorio mexicano.
El Departamento de Justicia de EE.UU. informó que la organización criminal era responsable de transportar ilegalmente a miles de personas hacia Arizona y otras regiones estadounidenses.
Condiciones inhumanas y riesgo para los migrantes
Los migrantes transportados por esta red criminal sufrían abusos sistemáticos. Muchos de ellos eran víctimas de:









