La Secretaría de Salud confirmó el primer caso humano de miasis por gusano barrenador en México; la afectada es una mujer de 77 años, originaria del municipio de Acacoyagua, Chiapas, quien fue trasladada de urgencia al Hospital de Alta Especialidad Ciudad Salud en Tapachula.
La paciente recibió atención médica inmediata tras detectarse la presencia de larvas del gusano barrenador en su cuerpo, lo que provocó una fuerte reacción de las autoridades sanitarias.
Este caso, sin precedentes en México, ya está siendo investigado para determinar su origen y prevenir nuevos contagios. Su estado es estable, pero el brote ya encendió las alarmas en todo el sureste mexicano.
Desde 2024, el gusano barrenador había resurgido en el sector ganadero, invadiendo tejidos vivos y generando preocupación entre productores, veterinarios y técnicos. Su expansión ya era visible en estados como Oaxaca, Tabasco y Chiapas, donde se emitieron múltiples alertas. Sin embargo, la respuesta del gobierno se limitó a reuniones y comunicados, sin tomar acciones concretas para contener el avance de la plaga.

Una plaga ignorada ahora pone en riesgo vidas humanas
Este caso marca el salto que las autoridades ignoraron: de un problema pecuario a una amenaza directa a la salud pública. La miasis humana, aunque rara, puede ser peligrosa si no se atiende, y tras más de un año de omisión, ya está afectando a personas.
La paciente está siendo atendida con antibióticos, limpieza quirúrgica y observación médica.
Pero en lugar de activarse un cerco sanitario contundente,las autoridades apenas iniciaron tareas de “vigilancia epidemiológica” en la zona.









