La contaminación del aire en Nuevo León ha alcanzado niveles alarmantes, convirtiéndose en una de las crisis ambientales más graves del país. Mientras la salud de la población está en riesgo, el gobierno estatal y el federal han reaccionado con medidas tardías y poco efectivas.
Recientemente, la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León confirmó que la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM) presenta una calidad del aire "Muy Mala". Las concentraciones de partículas PM10 están muy por encima de los límites recomendados.

El deterioro de la calidad del aire no es un problema nuevo. Es el resultado de años de inacción por parte de las autoridades estatales y federales.
Políticos improvisan mientras la crisis avanza
Ante la presión ciudadana, la diputada Claudia Caballero Chávez solicitó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y al Gobierno Federal que tomen medidas urgentes para reducir la contaminación.
El Gobierno del Estado, por su parte, presentó el llamado "Plan Maestro de Corresponsabilidad para la Calidad del Aire". Este proyecto, anunciado con bombo y platillo por el Secretario de Medio Ambiente, Félix Arratia Cruz, promete reducir en 30% las partículas PM10. Sin embargo, no se han detallado mecanismos claros para su implementación ni sanciones para quienes incumplan.









