El 23 de febrero de 2025, durante una jornada de búsqueda de personas desaparecidas, localizaron tres pozos que contenían restos humanos, así como dos hornos presuntamente utilizados para la calcinación de cuerpos.
El hallazgo se produjo en una zona despoblada cercana a la mancha urbana de Ameca, tras recibir una denuncia anónima sobre actividades sospechosas en el área.

Al iniciar las excavaciones, las buscadoras encontraron fragmentos óseos que, al profundizar, revelaron una mayor cantidad de restos humanos.
Además de los pozos con huesos, se identificaron dos estructuras que funcionaban como hornos, donde se presume que los cuerpos eran incinerados.
Se encontraron contenedores plásticos industriales con residuos químicos, lo que sugiere que, en algunos casos, los cuerpos podrían haber sido disueltos en ácido antes de ser calcinados.
Colaboración y seguridad en la zona
Tras el descubrimiento, el colectivo notificó a las autoridades, quienes acudieron al lugar para asegurar la zona y apoyar en las labores de recuperación.
Elementos de la Policía Municipal, Policía Estatal y Guardia Nacional se desplegaron en el área para garantizar la seguridad de las buscadoras y preservar la escena para las investigaciones correspondientes.
La Coordinación de Búsqueda de Personas del Estado de Jalisco también participó, enviando un equipo especializado para colaborar en las diligencias.









