Técnica, innovación y la receta detrás del bocado ganador
Las creadoras contaron que hicieron muchas pruebas para ajustar ganache, kadaif y pistacho y así lograr el contraste y la textura buscados en pieza final. Optaron por tapas crocantes de cacao premium y un bombón interior que recrea la tableta, sellando la pieza con cobertura de chocolate con leche.
“Hicimos mil pruebas. Le poníamos sólo kadaif y pistacho y no se pegaban las tapas; mezclábamos el kadaif con la ganache de pistacho y se perdía lo crocante del kadaif. Finalmente, hicimos tapas nuevas para este alfajor, porque tenía que ser único”, aporta Adriana.
Al adaptar la tableta viral, Ególatra convirtió la tendencia en un alfajor de autor que ganó reconocimiento más allá de Córdoba y en eventos nacionales. Las socias explicaron que respetaron la esencia de la tableta original, pero cuidando las reglas del alfajor clásico con dos tapas y centro definido. Su fórmula y presentación les ayudó a sobresalir entre cientos de muestras internacionales juzgadas por un panel de especialistas en Costa Salguero.
El jurado estuvo compuesto por 20 especialistas que evaluaron a ciegas cientos de propuestas siguiendo 35 criterios técnicos durante la competencia. Aunque Ególatra ganó en autor el premio mayor fue para un alfajor de El Hoyo Chubut con harina de nuez y cobertura blanca. La medalla de oro fortalece la proyección de la pastelería cordobesa y abre puertas para que su creación llegue a mercados y eventos internacionales.