Elon Musk busca ampliar su apuesta por la inteligencia artificial más allá del desarrollo de modelos y sistemas. Mientras SpaceX recupera terreno en Wall Street, el empresario impulsa una inversión de US$ 16.800 millones para construir una megafábrica de semiconductores en Texas.
El proyecto, denominado Terafab, apunta a abastecer de chips a SpaceX, Tesla y xAI y a reforzar la integración entre las distintas compañías de Musk.
Elon Musk busca ampliar su apuesta por la inteligencia artificial
SpaceX recuperó 39% desde su mínimo histórico
Las acciones de SpaceX subieron 9,65% el miércoles 12 de agosto y cerraron en US$ 146,15. El papel acumuló así un rebote del 39% desde el mínimo de US$ 105,11 registrado seis días antes.
La recuperación coincidió con las expectativas sobre el crecimiento de la inteligencia artificial dentro del negocio. Según una grabación de una reunión interna citada en el material, Musk habría señalado que los ingresos vinculados a IA podrían superar al resto de las fuentes de SpaceX tan pronto como septiembre.
El empresario definió a la inteligencia artificial como “extremadamente importante” para el futuro de la compañía. El mensaje suma una nueva perspectiva a las expectativas sobre el crecimiento de SpaceX.
SpaceX recuperó 39% desde su mínimo histórico
Terafab: la fábrica de chips de US$ 16.800 millones
En el sureste de Texas, a unos 113 kilómetros al sudoeste de Houston, Musk proyecta construir Terafab. La primera etapa demandará una inversión de US$ 16.800 millones.
La planta estará destinada a cubrir las necesidades de chips de SpaceX, Tesla y xAI. El objetivo es avanzar hacia una mayor integración vertical y reducir la dependencia de proveedores externos para un componente estratégico.
xAI necesita una gran capacidad de cómputo para desarrollar sus sistemas de IA.
Tesla utiliza chips en sus vehículos eléctricos y proyectos de robots humanoides.
SpaceX forma parte de un ecosistema cada vez más dependiente de infraestructura tecnológica.
Terafab: la fábrica de chips de US$ 16.800 millones
Terafab concentraría tres etapas clave de la producción: fabricación, empaque y pruebas de semiconductores. Además, la planta generaría unos 3.000 puestos de trabajo directos en Texas.
La estrategia de Elon Musk para asegurar más capacidad de cómputo
La apuesta de Elon Musk apunta a conectar distintas necesidades de sus compañías mediante un mismo recurso: la capacidad de cómputo.
La expansión de la IA aumentó la demanda de semiconductores avanzados y centros de datos. En ese escenario, contar con producción propia de chips puede convertirse en un activo estratégico para el ecosistema de Musk.
La estrategia de Elon Musk para asegurar más capacidad de cómputo
La inversión inicial de US$ 16.800 millones corresponde solamente a la primera etapa de Terafab y el proyecto contempla posibles ampliaciones posteriores.
Qué esperan los inversores de SpaceX
Las acciones de SpaceX llegaron a US$ 105,11 el 6 de agosto, cuando venció el primer período de lock-up posterior a la OPI. Desde ese momento, la compañía recuperó 39% en menos de una semana.
Qué esperan los inversores de SpaceX
Pese al rebote, el papel todavía se encuentra alrededor de 41% por debajo del máximo histórico cercano a US$ 226 alcanzado a mediados de junio.
Según los datos incluidos en el material, el precio objetivo promedio de los analistas es de US$ 231,40. Frente a los US$ 146,15 del último cierre mencionado, representaría un potencial alcista superior al 58%.
Con SpaceX recuperando terreno y Terafab avanzando como proyecto industrial, Elon Musk busca convertir la inteligencia artificial en una pieza cada vez más importante de su ecosistema tecnológico.