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Estados Unidos

Un error en un sistema de cómputos contabilizó miles de votos republicanos para Biden en Michigan: se investiga si el error se extendió a todo el país

Un error en el sistema de cómputos “Dominion Voting Systems” contabilizó miles de votos republicanos para Biden en Michigan. Ahora se investiga si este error persistió en los otros 47 condados donde se utilizó, o hasta los otros 28 Estados que lo implementan.

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La elección de Estados Unidos está en un punto de caos total. Son 7 los Estados cuyas elecciones están judicializadas e irán a recuento de votos, que a su vez podría hacerse manual después de una serie de “errores” del software que contabiliza los votos.

Todo empezó con el condado de Antrim, en Michigan, una de las zonas más republicanas de todo el país. En la mañana del 6 de noviembre se terminó de escrutar al 100% y se publicó que había sido ganado por los demócratas, algo totalmente descabellado ya que hace décadas que los republicanos mantienen una ventaja del 66% de piso allí.
Esta anomalía fue revisada por autoridades electorales y se descubrió un error que podría cambiar la elección. Al realizarse un conteo a mano preliminar, se descubrió que en realidad hubo 6.000 votos republicanos que el sistema había contado para los demócratas. El software utilizado, “Dominion Voting“, tuvo un “glitch” y computó mal 6.000 boletas.
En ese momento, la Secretaria General del Partido Republicano, Ronna McDaniel, viajó a Michigan y empezó a seguir la situación de cerca. A las pocas horas se descubrió otro error: en el condado de Oakland, también en Michigan, una elección a diputados fue otorgada a la candidata demócrata Melanie Hartman, quien obtuvo el 50,1% de los votos.
El candidato republicano Adam Kochenderfer rechazó hacer un recuento ya que pensó que realmente había perdido la carrera. Sin embargo, las autoridades electorales lo llamaron y le anunciaron que en realidad él había ganado la elección, con el 52% de los votos. Casi 2.000 votos que fueron para él habían sido computados erróneamente para Hartman.

Para sorpresa de nadie, este condado también uso el sistema “Dominion” para computar los votos, y sólo con un recuento a mano se descubrió la discrepancia.

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La líder del Partido Republicano de Michigan, Laura Cox, anunció luego en la tarde que dados estos dos casos, se hizo una revisión de cuántos condados en el Estado usaron este sistema de cómputos: 47 condados de los 83 existentes usaron “Dominion Voting Systems”.

Ahora, el Partido demanda que se realice un conteo a mano en todos estos condados, ya que muchos de estos son bastiones republicanos que sorprendentemente en esta elección o fueron para Biden o tuvieron un margen mucho menor del esperado.

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¿Qué es “Dominion Voting Systems”?

El sistema Dominion es relativamente nuevo. Cada vez que un fiscal de mesa escruta un lote de votos usando las máquinas de conteo, esta información se guarda en tarjetas de memoria que luego son embaladas en cajas de plástico transparente, se llevan a las oficinas de las autoridades electorales del condado, quienes cargan estas tarjetas en el sistema Dominion y éste publica oficialmente aquellos resultados.

Este método se usa en condados de 6 Estados que están judicializados: Nevada, Arizona, Georgia, Michigan, Wisconsin, y Pensilvania. Pero esto no es todo, además se utiliza en otros 22 Estados más, lo que abre la puerta al nivel de fraude electoral que la campaña de Trump acusa estar sufriendo.

Cabe destacar que si bien el mapa muestra a Texas como uno de los Estados que usa este sistema, unos meses antes de la elección el Congreso estatal determinó que “Dominion” no cumplía con los requerimientos mínimos de transparencia para ser implementado y lo prohibió para este ciclo electoral.

La página de Dominion explica en todos los Estados en los que opera este sistema.

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Cuando se votó en el Congreso la aprobación de los distintos sistemas de cómputo de votos, la misma Presidente de la Cámara de Administración, la demócrata Zoe Lofgren, notó lo peligroso que era este sistema ya que no era de “ambiente cerrado“, o sea que tiene comunicación con el ambiente exterior y puede ser fácilmente hackeado o manipulado.

Además explicó que tiene componentes que vienen de China y que la empresa es manejada por un grupo empresarial de Serbia.

Lo que es más preocupante aún es que “Dominion” es parte del DELIAN Project, una organización manejada por la Fundación Clinton, a cargo del ex presidente Bill Clinton y la ex candidata Hillary Clinton.

Pero esto no es todo, el ex jefe de gabinete de la líder del Partido Demócrata, Nancy Pelosi, es parte del directorio de Dominion Voting Systems.
Estas conexiones, si bien no prueba el fraude por sí mismo, abren la puerta a un legítimo pedido por el Partido Republicano para desconfiar de este sistema y pedir recuentos a mano de todas las elecciones disputadas.
El problema es que los recuentos a mano a esta escala son muy lentos y requieren un nivel de recursos (dinero y tiempo) que los Estados muchas veces no quieren proporcionar. En el año 2000, cuando se tuvo una situación parecida en la elección entre Bush y Al Gore en Florida, el candidato demócrata pidió hacer un recuento a mano de 4 condados donde su diferencia con su oponente era menor a los 100 votos.
Finalmente la Corte Suprema falló en contra de Gore, y aseguró que no se puede hacer un recuento a mano en algunos condados y en otros no, por lo que debían hacerlo en todo el Estado. Finalmente los fiscales no llegaron a contar a mano para la fecha límite y Bush fue declarado ganador.

El vinculo entre “Dominion Voting” y la Fundación Clinton.

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Estados Unidos

Comenzó la Comisión Investigadora de las protestas del 6 de enero en el Capitolio: una nueva persecución a Trump

En la primera audiencia correspondiente a la comisión encargada de investigar los sucesos ocurridos el pasado 6 de enero en el Congreso estadounidense, el comité dirigido por los demócratas mostró falencias y cierto dramatismo ensayado.

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Después de meses presionando, la diputada y presidente de la Cámara Nancy Pelosi finalmente logró que la Cámara de Diputados abriera una Comisión para Investigar los Sucesos del 6 de Enero del 2021. Esta comitiva parlamentaria está compuesta por 9 miembros, 2 republicanos y 7 demócratas, y busca seguir con la persecución política al ex presidente Donald Trump.

Cabe recordar que el Congreso ya llevó a cabo un impeachment contra Trump por este mismo tema, y fue absuelto totalmente por el Senado. Juristas estadounidenses aseguran que esta comisión no tiene ningún sustento legal, y que no habrá nada de lo que se encuentre allí que se pueda llevar a la justicia, por improcedencia.

Todos los manifestantes que entraron al edificio del Capitolio ya fueron arrestados por el FBI, casi 500 personas, y permanecen detenidos y enfrentan hasta 10 años en prisión, por lo que la “Comisión Pelosi“, como la apodaron algunos republicanos, es lisa y llanamente una persecución para exprimir hasta la última gota de capital político del movimiento anti-Trump.

En el inicio de la comisión investigadora, el pasado martes 27, se dio lugar para que hablen abogados, policías que dieron descripciones de combates con los manifestantes que no se vio en ninguna filmación y los mismos diputados miembros de la junta parlamentaria, que lloraron falsamente diciendo que ese día temieron por sus vidas.

Uno de los principales momentos destacados de la audiencia, se dio cuando pronunciaron los testimonios de algunos de los oficiales de policía que se vieron involucrados en los enfrentamientos con los manifestantes, quienes denunciaron entre otros crímenes, insultos racistas lanzados contra sus personas en los forcejeos.

Esto, no pudo ser corroborado por ningún otro elemento de evidencia, a pesar de que hay más de 1000 horas de filmación en internet de los hechos. Sin embargo, al no ser una corte judicial y solamente un show político montado en el Congreso, este tipo de declaraciones tienen lugar.

Los oficiales de policía participantes de la audiencia declararon que entendieron que los manifestantes seguían una consigna establecida por el presidente Donald Trump, utilizada con el fin de revertir el resultado de las elecciones.

El oficial Harry Dunn, un traidor a su laboral policial, mencionó que los manifestantes eran “comparables con sicarios y Donald Trump era quien los contrataba“. En la misma sintonía, el oficial Daniel Hodges se refirió a los manifestantes que ingresaron al Congreso como “terroristas” y pidió que se los juzgue como tal.

Dunn, quien ya se ha hecho famoso como un ferviente simpatizante y votante de Joe Biden, el año pasado se había referido a los ataques perpetrados por el grupo supremacista negro Black Lives Matter en la ciudad de Kenosha como una “respuesta apropiada a tomar, frente a la injusta muerte de George Floyd“.

Otra de las declarantes fue la representante demócrata del estado de Florida, Stephanie Murphy, quien también aportó su cuota de dramatismo al relato demócrata mencionando que los manifestantes llegaron a encontrarse “a solo 40 pasos de ella” y que temió por su vida.

Esto es absurdo ya que los manifestantes no cometieron ningún acto de violencia dentro del Capitolio, y solo se sacaron fotos y protestaron por el evidente fraude electoral.

Para finalizar, el jefe de la comisión investigadora, el representante demócrata de Mississippi Bennie Thompson aseguró que no está descartada la citación del ex presidente Trump a declarar ni de ningún otro ex funcionario de la Casa Blanca, añadiendo que el próximo mes se podría dar la segunda audiencia.

El Departamento de Justicia (DOJ) determinó que los miembros de la anterior administración no podrán invocar el privilegio ejecutivo para evitar testificar, dando una muestra clara del poder que posee el gobierno de Biden y el Partido Demócrata sobre la justicia, la cual actualmente carece de independencia.

Esta comisión se convertirá en un escenario político para que los demócratas obtengan atención nacional de cara a las elecciones de medio término en 2022, y les permiten no dejar pasar el “cuco” de Donald Trump, algo parecido a lo que están haciendo los legisladores del PT en Brasil con la Comisión Investigadora del Manejo del COVID-19.

Todos los policías lloraron falsamente cuando hablaron de los hechos.

Presencia Republicana en la Comisión

En un primer momento, la Comisión iba a tener 4 miembros republicanos, además de 4 demócratas y 1 Jefe. A pesar de que este Jefe iba a ser también demócrata, la comitiva parlamentaria iba a tener al menos un balance mucho mayor al actual.

El líder de la bancada republicana, Kevin McCarthy, había nominado a 5 diputados para la Comisión, entre ellos Jim Jordan y Jim Banks, dos de los legisladores más trumpistas del Congreso.

Pero Pelosi utilizó la mayoría demócrata en la Cámara para vetar a todos los nominados por McCarthy y en su lugar eligió a dedo a dos diputados republicanos anti-Trump: Liz Cheney y Adam Kinzinger, que por sus ideas y su alineación en las elecciones del 2020 son más demócratas que republicanos, y votaron para destituirlo en el último impeachment.

Liz Cheney, la hija del ex vicepresidente Dick Cheney, es la líder del minúsculo pero intenso sector republicano que todavía se opone al liderazgo de Trump. Liz fue removida de su cargo como secretaria del Partido Republicano recientemente en una votación interna y en Wyoming, su tierra natal, no podrá reelegir nunca más, ya que el nivel de aceptación de Trump ronda el 95%.

Adam Kinzinger, el diputado republicano más de izquierda de la oposición, es un legislador electo por Illinois, uno de los Estados más demócratas del país. En este sentido, su agenda empalma prácticamente en todo con el Partido Demócrata. En la primer audiencia, pasó por un momento bochornoso, cuando hablando de los eventos del 6 de enero, pasó en cuestión de segundos de reírse a carcajadas a llorar unas lagrimas falsas que no convencieron a nadie.

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Estados Unidos

EE.UU. seguirá brindandole apoyo aéreo a los talibanes

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El general Kenneth McKenzie resaltó que el apoyo incluye ataques aéreos, apoyo logístico, financiamiento e inteligencia para frenar la ofensiva que enfrentan las Fuerzas Armadas afganas.

Estados Unidos seguirá brindándole apoyo aéreo a las fuerzas afganas en la lucha contra los talibanes, pese a la retirada de sus tropas internacionales del país. Así lo confirmó el Gobierno afgano que celebró la decisión.

El comandante del Mando Central (CENTCOM), el general Kenneth McKenzie, habló en una rueda de prensa en Kabul sobre que Estados Unidos continuará brindando apoyo al Gobierno afgano, lo que incluirá ataques aéreos en defensa de las fuerzas afganas bajo ataque de los talibanes, apoyo logístico, financiamiento, e inteligencia. “Estados Unidos ha aumentado los ataques aéreos en apoyo de las fuerzas afganas durante los últimos días, y estamos preparados para continuar con este nivel de apoyo en las próximas semanas si los talibanes continúan con sus ataques”, dijo McKenzie.

McKenzie visitó Kabul para reunirse con el presidente afgano, Ashraf Ghani, luego de un gran aumento de los ataques de los talibanes en todo el país dentro de los últimos tres meses, en los cuales los insurgentes han capturado aproximadamente 125 centros de distrito, la mayor ganancia territorial en las últimas dos décadas de lucha.

Un informe de Naciones Unidas confirmó hoy que al menos 1.659 civiles murieron y 3.254 fueron heridos en el conflicto en curso en los primeros seis meses de 2021, lo que muestra un aumento de la violencia del 47 por ciento en comparación con el mismo período en 2020. La violencia armada se disparó tras el inicio de la fase final de la retirada de las fuerzas estadounidenses y de la OTAN el 1 de mayo de Afganistán.

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Estados Unidos

Trump dio un masivo evento en Arizona mientras continúa la auditoría de las elecciones del 2020

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El Senado de Arizona, dominado por republicanos pro-Trump, logró que se lleve a cabo una auditoría de los más de 3 millones de votos emitidos en el condado de Maricopa, que reúne más de 160.000 denuncias de fraude electoral, a pesar de que el gobernador Doug Ducey obstaculiza la investigación.

El 45° presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a dar un discurso televisado en el masivo evento de la organización Turning Point USA, llamado “Manifestación para Proteger nuestras Elecciones” en Phoenix, Arizona, el sábado por la noche, mientras el Senado estatal continúa su revisión de las boletas electorales del condado de Maricopa del 2020.

Esta auditoría está siendo obstaculizada por el gobernador de Arizona, Doug Ducey, y algunos senadores estatales, por lo que la presencia del ex mandatario sirve para presionar a estos republicanos anti-Trump y que permitan una investigación transparente y ética.

Trump subió al escenario envuelto en aplausos y cánticos de “U.S.A.!“, luego de una presentación por parte del activista conservador Charlie Kirk.

Trump empezó yendo directamente al grano: hablar sobre el fraude electoral haciendo hincapié en los esfuerzos por encontrar evidencia casi un año después en una auditoría en Arizona.

Calificó la carrera de 2020 como la “elección más corrupta, deshonesta e injusta en la historia de nuestro país” y dijo que los demócratas, los medios de comunicación, las grandes empresas tecnológicas y “nosotros, el pueblo estadounidense, lo sabemos“.

A continuación, explicó detalladamente las denuncias que presentó en Arizona. “Hubo 18.000 personas que emitieron su voto en 2020 y a los pocos meses fueron sacados del padrón electoral“, contó.

Nos estamos convirtiendo en un país del tercer mundo“, dijo. “En los meses siguientes a la elección, se encontraron 160.000 boletas impresas en papel no oficial“, haciendo referencia a los votos que se comprobaron que no estuvieron emitidos en “papel electoral seguro“.

¿Me pregunto estos 160.000 votos, por quién fueron? Tengo el presentimiento que el 100% fue para Biden“, especuló.

Indagando en cómo pudo haber perdido en Arizona en 2020 luego de haber arrasado en el Estado en 2016, se preguntó: “¿Cuál fue la diferencia entre 2016 y 2020?“. A lo que rápidamente se contestó: “La diferencia fue que me fue mucho mejor en 2020“.

En el resto del discurso, Trump criticó duramente al gobernador Doug Ducey, por no haber permitido una auditoría justo después de las elecciones, criticando que “no era muy popular” y “ahora no es popular conmigo“. Según el ex presidente, ahora Ducey está permitiendo una auditoría porque quiere recuperar el apoyo de los republicanos trumpistas, pero pone todos los palos en la rueda para que no prospere.

Voy a seguir la ley… He hecho un juramento de respetarla y me tomo muy en serio mi responsabilidad“, se defendió Ducey en 2020 contra los ataques de Trump por certificar la victoria de Biden en el Estado sin permitir una auditoría.

Ducey asegura contradictoriamente que el sistema electoral de Arizona tiene “las leyes electorales más fuertes del país” que “priorizan la rendición de cuentas” y establecen los procedimientos para conducir, escrutar y cuestionar los resultados de una elección.

El gobernador vetó una gran cantidad de proyectos de reforma electoral que habían sido aprobados por la Legislatura a fines de mayo, insistiendo en que no firmará nada hasta que los diputados le aprueben el presupuesto, algo que se niegan a hacer hasta que Ducey apruebe las leyes electorales más estrictas, en un círculo vicioso que parece no tener salida. 

Los miembros del Partido Republicano en Arizona están muy enojados con Ducey por vetar la aprobación de la legislación que habría prohibido el envío masivo por correo de boletas electorales no solicitadas a los votantes. En este sentido, múltiples organizaciones conservadoras están llevando a cabo eventos en el Estado para presionar al gobernador.

Estamos reunidos aquí en Phoenix para mostrar nuestro apoyo a la integridad de las elecciones y a los valientes e inflexibles guerreros conservadores en el Senado del Estado de Arizona, gracias“, dijo Trump. Han creado un movimiento en todo el país“.

Junto a Trump en Teatro Federal de Arizona, también estuvieron invitados la mayoría de los candidatos republicanos que compiten en las elecciones primarias del Senado y para Gobernador de Arizona de 2022 que cuentan con su apoyo.

El esfuerzo en la Legislatura del Estado por esclarecer las denuncias de fraude electoral está entrando en su cuarto mes, y el recuento inicial llevado a cabo de manera manual de cerca de 2,1 millones de votos del Condado de Maricopa ha sido completado por el contratista del Senado, la empresa experta en ciberseguridad Ninjas, aunque sus resultados no han sido publicados todavía porque permanecen “bajo análisis de las autoridades“.

La investigación y la auditoría está plagada de obstáculos en el camino, no solo de demócratas si no que de republicanos anti-Trump que dominan ciertas instituciones en Arizona.

Hasta el momento, la autoridad electoral de Arizona encontró por lo menos 182 casos de posible fraude electoral entre más de 160.000 votos puestos bajo observación en el condado de Maricopa, dato publciado incluso en un medio del establishment como la Associated Press. De estos 182 casos, hasta ahora solo 4 han dado lugar a cargos, pero todavía nadie ha sido condenado.

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