La oposición frente al nuevo reclamo por Malvinas
Por supuesto, no se han hecho esperar las reacciones de los sospechosos de siempre. Ante el llamado a la unidad nacional, nos ha tocado una oposición que, salvo excepciones, ha vuelto a reducir el debate a chicanas propias de quien se ha quedado sin argumentos, como que Milei es fan de Thatcher o comparaciones con gobiernos de facto. Tonterías que no resisten el menor análisis.
Desde los comunistas apátridas por definición hasta los nacionalistas de cartón, pasando por un kirchnerismo francamente psicopático, todos han aportado su grano de arena a favor de la causa británica. Sucede que a veces el “campo nacional y popular” no tiene otra opción que ponerse del lado de los ingleses, aunque lo compensan con el infaltable sticker de las Islas en el Lumilagro.
Una Argentina más fuerte para defender sus intereses
El Presidente Milei entiende que se aproxima una reconfiguración global de cara a la cual cada nación debe asegurarse su supervivencia; que las nuevas páginas de la historia se escribirán sobre el Atlántico Sur y la Antártida; que la era de la Inteligencia Artificial dará lugar a una competencia feroz por la energía; y, sobre todo, que ante todo esto Argentina no puede permanecer indiferente.
En este sentido, ha dado los primeros pasos, poniendo de pie a un país devastado y al borde de una hiperinflación. Un país que, gracias a la estabilización macroeconómica y la desregulación hoy recorre un camino de crecimiento sostenido. Esto ha permitido, a su vez, avanzar hacia el reequipamiento de nuestras Fuerzas Armadas, vaciadas y vilipendiadas por quienes dejaron una nación empobrecida e indefensa.
Ahora vamos por lo que se viene: sancionar desde el Congreso más reformista de la historia leyes que doten a este gobierno y gobiernos venideros alineados con las ideas de la libertad con la capacidad de hacer valer nuestros intereses en el concierto de las naciones. Tenemos todo para ser una potencia mundial; no desperdiciemos la oportunidad.