El feminismo te atrofia la cabeza. Ángel Nicolás López tenía cuatro años. Lo crió su papá, Luis López, junto a su madrastra en Comodoro Rivadavia, porque su madre biológica, Mariela Altamirano, lo había abandonado siendo bebé. El nene era feliz ahí. Hasta que el juez de Familia Pablo José Pérez y la perito psicóloga Jennifer Grisel Leiva —militante feminista— decidieron que el “vínculo materno” era sagrado. El padre les mostró videos donde Ángel lloraba, gritaba y suplicaba no ir con esa extraña que lo había tirado. Leiva se rió en su cara y lo ignoró. Priorizaron el dogma de género.
Todo terminó de la peor manera. Torturas y golpes acabaron con la vida del nene de 4 años. Pero los asesinos no son los únicos responsables, también tiene que pagar la Justicia feminizada la que entregó al nene.
Y ahora, cuando el escándalo explotó, vienen las presiones mafiosas para que todo quede en la nada. El Colegio Profesional de Psicólogos de Chubut (ColPsiCH) sacó un comunicado de mierda: una frase de “profundo pesar” por la muerte del niño, pero dedicaron casi todo el texto a victimizar a su colega Leiva, repudiar “discursos de odio”, denunciar la difusión de su imagen y datos privados, y pedir “prudencia” y “responsabilidad” a la comunidad y los medios. Dijeron que señalar a una sola profesional es “discriminatorio” y de “peligrosidad muy alta”. En resumen: lloran por la psicóloga, no por el nene al que mandaron a la muerte.
Cómo si fuera poco, estos psicólogos son tan imbéciles y están tan quemados por el feminismo que solo se preocupan revalidar por escribir psicólogos con X, para revalidar la línea de pensamiento que mató a Ángel. A las pocas horas el comunicado fue eliminado.
Es importante entender que la psicóloga militante Leiva, fue nombrada en el cargo por otro militante afín a sus ideas: hablamos del ex intendente kirchnerista Juan Pablo Luque. Hoy Luque es diputado nacional por Unión por la Patria.









