Mientras se esperaba llegada de los Juegos Olímpicos de Verano y el gobierno de Emmanuel Macron, que se enfrenta a una enorme impopularidad, lidiaba con la necesidad de garantizar la seguridad de los visitantes internacionales y de disimular la evidente degradación de París, las estadísticas de criminalidad generaron dudas sobre la capacidad de las autoridades para proteger a las mujeres.
Los datos, obtenidos de la Jefatura de Policía de París, indican que en el 77% de los casos de violación resueltos en 2023, los agresores no contaban con documentos franceses, es decir, eran inmigrantes ilegales.
Además, se observó que la mayoría de los delitos sexuales ocurrieron en áreas turísticas y sus alrededores, como el Campo de Marte, que luego estuvo lleno de turistas que fueron a ver los Juegos.
El medio francés Europe 1, que tuvo acceso al informe de la Jefatura de Policía de París, informó que en 2023 se registraron 97 violaciones en la capital, un aumento del 2% en comparación con 2022. Antes de ese año, las cifras habían permanecido relativamente estables desde 2018. De los casos registrados, 30 fueron resueltos y 36 sospechosos fueron arrestados.










