La muerte de Ángel López, el nene de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, sigue sumando elementos que complejizan la investigación y profundizan las sospechas. Mientras la Justicia intenta determinar si se trató de un hecho natural o un homicidio, la querella ya no tiene dudas y apunta directamente contra la madre del menor y su pareja. El abogado Roberto Castillo, representante de Luis López, fue categórico: “La madre y su pareja lo asesinaron y se están cubriendo”, afirmó, instalando con fuerza la hipótesis de un crimen en medio de un expediente que aún espera definiciones clave.
Uno de los datos más relevantes surgió de la autopsia preliminar. El fiscal Facundo Oribones confirmó que el menor presentaba “traumatismos en la zona craneal”, lo que encendió las alarmas dentro de la investigación. Además, aportó un dato inquietante: “Los golpes, como máximo, serían de hace diez días atrás”, lo que ubica a la madre, Mariela Altamirano, y a su pareja en el centro de las sospechas. Sin embargo, la causa de muerte aún no está definida. El resultado dependerá del informe histopatológico, que deberá establecer si las lesiones fueron voluntarias o accidentales.
La postura del abogado Castillo coincide con lo que ya había expresado públicamente el padre del niño:
“A Ángel lo mataron. Mi hijo no era un chico enfermo, tenía buena salud, estaba sano, ¿qué me van a decir?”, sostuvo Luis López durante el funeral. El caso está atravesado por una disputa judicial previa entre los padres, con denuncias cruzadas por violencia de género, que derivaron en la decisión de la Justicia de familia de quitarle la tenencia al padre y restituir al menor a su madre. Sobre ese punto, López fue contundente: “Siempre mi hijo pidió por mí y nunca hicieron nada. Todos me trataban de machista. Si hubiese sido al revés, yo ya estaba preso”.









