Esto se debe a que "toma un tiempo para adaptar los sistemas informáticos", explicó Álvarez. "La idea es que todo funcione bien y sea transparente, sin que se complique la administración normal de las universidades nacionales", detalló.
Controversias con la Universidad de Buenos Aires
Álvarez destacó que 35 universidades ya adoptaron los sistemas de compras mencionados, lo que representa aproximadamente la mitad de las instituciones públicas del país. Sin embargo, admitió que el diálogo con la Universidad de Buenos Aires (UBA) se encontraba en pausa.
Además, comentó que la UBA no participó en la reciente votación del Consejo de Universidades sobre la implementación gradual del sistema de créditos académicos. “Hay 62 universidades, además de la UBA, hay otras 61. Nosotros tenemos que gobernar todo el sistema, no solamente la UBA", dijo.












