En un nuevo episodio de kirchnerismo resentido, la conductora Julia Mengolini volvió a dejar en evidencia en el kirchnerismo ni siquiera el fútbol escapa a su mezquindad. En su programa de Futurock, Mengolini confesó sin filtro: “A mí me cuesta sentir algo por este mundial, me pasó de politizada. Se me nubla el recuerdo y la felicidad del último mundial. Siento una mezcla de felicidad y tristeza… Después el país se puso demasiado oscuro”. ¿Y el culpable de su “dolor”? Lionel Messi, por haberle sonreído a Donald Trump.
No solo destila odio y resentimiento hacia el mejor jugador de la historia y capitán de la Selección Argentina. Demuestra algo mucho más profundo: la incapacidad de separar el deporte de la política cuando esta última no les conviene. Para ella y su entorno, la gloria de Qatar 2022 quedó manchada porque los campeones no quisieron ir a la Casa Rosada a estar con Alberto Fernández.










