En la delegación oficial que viajó a Francia había mucha cautela antes de esta jornada, ya que se estaban evaluando las acciones tomadas durante el corrupto gobierno kirchnerista de Alberto Fernández y los primeros meses de este año.
La comitiva argentina estaba compuesta por el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona; el secretario de Justicia, Sebastián Amerio; el titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), Ignacio Yacobucci; el presidente de la Cámara de Casación, Mariano Borinsky; y Eugenio Curia, coordinador nacional del programa de prevención de lavado de activos y financiamiento de terrorismo.
También formaron parte de la delegación el nuevo vicepresidente de la UIF, Santiago González Rodríguez; Marcelo Ruiz (asesor del Ministerio de Justicia); el titular de la DaJuDeCo, Juan Tomás Rodríguez Ponte, en representación del Poder Judicial; el fiscal Diego Velasco (a cargo de la PROCELAC); y el presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Roberto Silva, entre otros.
La última revisión realizada por el GAFI en Argentina tuvo lugar en 2010, durante el segundo mandato de la condenada por corrupción, Cristina Kirchner, y el país fue incluido en la lista gris debido a que no cumplía con los estándares exigidos. Durante el kirchnerismo, Argentina presentó un sistema de prevención débil contra el lavado de activos y la financiación del terrorismo.
"Este resultado no habría sido posible sin el esfuerzo conjunto de los distintos organismos públicos que trabajaron para subsanar las falencias heredadas", declaró el ministro de Justicia desde Francia.