El canciller argentino Pablo Quirno fue el único funcionario extranjero invitado a disertar durante el almuerzo oficial de la cumbre contra el resurgimiento del terrorismo político organizada por el Gobierno de Donald Trump, un encuentro que reunió en Washington a representantes de 61 países y volvió a exhibir el lugar privilegiado que ocupa la Argentina dentro de la nueva estrategia internacional de los Estados Unidos.
La reunión fue encabezada por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien planteó la necesidad de construir una respuesta coordinada frente al crecimiento de organizaciones violentas de extrema izquierda. Además de las delegaciones del hemisferio occidental, participaron representantes de Europa, Asia y Medio Oriente, en una convocatoria destinada a fortalecer el intercambio de inteligencia y combatir las redes de financiamiento extremistas.
Pablo Quirno expuso en la cumbre organizada por Estados Unidos.
Quirno fue elegido como orador principal del almuerzo oficial, convirtiéndose en el único representante extranjero que tuvo esa distinción. La decisión representó una nueva señal del respaldo de la administración republicana al Gobierno de Javier Milei y del nivel alcanzado por la alianza estratégica entre la Casa Rosada y la Casa Blanca.
“Fue un encuentro que reunió a diversos países para mostrar la preocupación por una situación que está ocurriendo, donde se ve el aumento de acciones violentas patrocinadas por la izquierda y la extrema izquierda, de las cuales tenemos que estar alerta”, explicó el canciller argentino tras finalizar la reunión.
Quirno sostuvo que la iniciativa permitirá profundizar “la cooperación, la inteligencia y el intercambio de información” entre los países participantes. Además, advirtió que las democracias deben actuar antes de que estas organizaciones consigan ampliar su capacidad operativa y consolidar estructuras transnacionales.
“Tenemos que tener un grado de coordinación muy importante, porque a lo que nos enfrentamos es a un enemigo que no conoce de fronteras y se va moviendo buscando los resquicios”, afirmó el funcionario argentino.
Durante la apertura, Rubio recordó los antecedentes criminales de organizaciones marxistas como Montoneros, Tupamaros, las FARC y Sendero Luminoso, y cuestionó a quienes durante años minimizaron la violencia política ejercida por movimientos de extrema izquierda. El secretario de Estado aseguró que estas redes deben ser identificadas, desfinanciadas y desarticuladas mediante una estrategia internacional conjunta.
La postal del encuentro entre funcionarios de alto nivel convocada por el Departamento de Estado.
El plan presentado por Washington contempla una mayor cooperación entre organismos de inteligencia, fuerzas de seguridad, autoridades judiciales y agencias financieras. Tras el encuentro, el Departamento de Estado también anunció restricciones de visas para extranjeros involucrados en el financiamiento, reclutamiento o apoyo logístico a organizaciones extremistas.
La participación destacada de Quirno confirmó el cambio de rumbo de la política exterior argentina desde la llegada de Milei al poder. Después de años de aislamiento, ambigüedad diplomática y alineamientos con regímenes autoritarios, la Argentina recuperó protagonismo internacional y volvió a ocupar un lugar central entre las naciones occidentales.