“La ausencia de reformas significativas, las demandas financieras desproporcionadas y la creciente politización de la organización han llevado finalmente a Estados Unidos y Argentina a retirarse de la OMS”, señala el comunicado.
En este contexto, ambos países avanzan hacia la creación de un modelo alternativo de cooperación internacional en salud, que privilegie la integridad científica, la rendición de cuentas y el respeto por la soberanía de cada nación.
El ambicioso proyecto no se limita a una ruptura simbólica, sino que Estados Unidos y Argentina invitan formalmente a otras naciones a sumarse a una nueva alianza sanitaria global que podría funcionar como una suerte de “OMS paralela”, pero con un enfoque radicalmente distinto.












