La investigación alcanza a Chiqui Tapia y otros directivos por presuntas infracciones a la Ley Penal Cambiaria.
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El Banco Central de la República Argentina abrió un sumario contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), su presidente Claudio “Chiqui” Tapia y otros directivos de la entidad por presuntas infracciones a la Ley Penal Cambiaria.
El expediente fue firmado el martes pasado, aunque hasta el momento no fue notificado formalmente a la AFA. La investigación abarca operaciones realizadas entre los años 2020 y 2023 y comprende un volumen total de fondos bajo análisis que supera los USD 131.384.000 y los EUR 94.999.920, lo que representa un monto global superior a los USD 242 millones.
Según fuentes con conocimiento directo del caso, el sumario se focaliza en el ingreso y/o la liquidación irregular de divisas provenientes de distintas fuentes de financiamiento de la entidad.
Entre ellas se incluyen contratos de sponsoreo, derechos de televisación y transferencias internacionales realizadas por organismos deportivos como la FIFA y la Conmebol. El eje central de la maniobra observada por los investigadores se vincula con el cambio del concepto declarado para esos ingresos ante el sistema cambiario.
Sede de la AFA.
De acuerdo con la investigación, la AFA habría modificado el código bajo el cual registró los fondos recibidos, pasando de “otros servicios personales, culturales y recreativos” (código S24) a “otras transferencias corrientes” (código 108).
Esta modificación permitió que los dólares ingresados no fueran liquidados obligatoriamente en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), ya que al ser declarados como transferencias o donaciones no quedaban alcanzados por la normativa que exige la conversión al tipo de cambio oficial.
Este mecanismo aparece reflejado en los ingresos provenientes del contrato de sponsoreo con Adidas y en acuerdos de televisación con empresas como Fox y Argentina Football Distribution LLC.
En particular, el expediente pone el foco en el contrato firmado entre la AFA y Adidas International Marketing en noviembre de 2017, vigente hasta 2030, por un monto total de EUR 260 millones. Dentro de ese vínculo, el Banco Central analiza casi EUR 95 millones que, según las fuentes, no habrían sido liquidados desde la segunda mitad de 2020.
Las mismas fuentes indican que durante los primeros años del contrato, en 2018 y 2019, la AFA liquidó los fondos de manera regular. Sin embargo, tras el endurecimiento del cepo cambiario, la entidad habría modificado el rubro de ingreso, lo que le permitió evitar la conversión de las divisas a pesos y beneficiarse de la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo.
Las empresas contratantes continuaron realizando los pagos de forma habitual, mientras que la AFA habría sido la responsable del cambio en la declaración de los conceptos.
El Banco Central.
En el caso de los contratos con Fox, el monto bajo revisión supera los USD 45 millones, mientras que las operaciones vinculadas a Argentina Football Distribution alcanzan los USD 78 millones. En ambos casos, el expediente señala que se utilizó el mismo procedimiento para esquivar la liquidación obligatoria.
El sumario también incorpora transferencias relacionadas con la FIFA y la Conmebol. Para la FIFA, se detectaron USD 498.000 pendientes de liquidación por uso de código incorrecto y USD 6.268.000 pendientes tanto de ingreso como de liquidación.
En cuanto a la Conmebol, las cifras ascienden a USD 8.676.000 en la primera categoría y USD 5.942.000 en la segunda. Entre los conceptos involucrados figuran subsidios y adelantos destinados a competencias como la Copa América, torneos femeninos y certámenes de futsal.
El expediente diferencia entre “montos ingresados y no liquidados” y “montos directamente no ingresados al MULC”, lo que permite reconstruir el recorrido de los fondos y las modalidades de la presunta infracción.
Como responsables, el sumario alcanza a la AFA como persona jurídica, a su presidente Claudio Tapia y a los tesoreros que ocuparon ese cargo durante el período investigado, Alejandro Nadur y Pablo Toviggino. El mecanismo bajo análisis habría permitido a la entidad conservar su patrimonio en dólares y evitar pérdidas asociadas a la brecha cambiaria.