La posibilidad de una ruptura en los bloques legislativos de Unión por la Patria (UP) se cierne cada vez más sobre el peronismo. Las señales de esta fractura son constantes y el malestar que emana del Congreso expone las divisiones internas que sacuden al principal espacio opositor. Su unidad política se muestra cada vez más debilitada.
Todas las miradas están puestas en el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, uno de los peronistas con mejor relación con el gobierno de Javier Milei, quien sostiene que es esencial mantener canales de diálogo abiertos para poder gobernar efectivamente. "Hay que ser pragmáticos para gobernar", es una frase que repite con frecuencia a sus allegados.
Desde hace tiempo, Jalil ha mostrado signos de descontento ante las críticas provenientes de los bloques legislativos por su disposición a apoyar iniciativas como la ley Bases, la firma del Pacto de Mayo y el regreso del impuesto a las Ganancias. La mayoría de estas críticas provienen del sector kirchnerista, que lo señala por no alinearse con la postura central del movimiento.









