El expresidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, enfrenta una grave denuncia penal por delitos de lesa humanidad presentada ante los tribunales federales argentinos. La acusación, impulsada por el Foro Argentino por la Democracia en la Región (FADER) y respaldada por víctimas bolivianas de su régimen, recayó por sorteo en el Juzgado Federal N.º 5, a cargo de la jueza María Eugenia Capuchetti.
El extenso documento de 45 páginas, al que accedieron los medios, sistematiza 21 casos admitidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por graves violaciones cometidas durante los casi 14 años de gobierno de Morales (2006-2019). Se lo acusa de fomentar un sistema autoritario donde se disolvió la independencia judicial, se reprimió violentamente a opositores y se silenció a la prensa.

Uno de los ejemplos más contundentes es el caso del alemán Dirk Schmidt, exfuncionario del gobierno de Santa Cruz, presentado por el oficialismo como un supuesto “terrorista” involucrado en un alzamiento armado. La denuncia revela que el Ministerio de Gobierno boliviano presentó falsas acusaciones contra él, incluyendo organización criminal, sedición, usurpación de funciones públicas y legitimación de ganancias ilícitas.
Otro caso citado es el de Rosario Canedo, ex ministra de la Corte Suprema de Justicia, quien denunció haber sido procesada sin pruebas tras liberar a un ex prefecto opositor. El caso, admitido por la CIDH en 2022 mediante el Informe 192/22, se apoya en violaciones al derecho a la integridad personal, propiedad privada, garantías judiciales, igualdad ante la ley y protección de la honra y la dignidad, entre otros.
Según el escrito, el Estado boliviano fue formalmente notificado en todos los casos, sin que se produjera avance alguno. Esta inacción judicial y connivencia estatal justificarían, según los denunciantes, la intervención de la Justicia argentina bajo el principio de jurisdicción universal en materia de crímenes de lesa humanidad. Ya existen antecedentes similares, como la imputación contra Nicolás Maduro por parte de tribunales argentinos.









