El clima electoral en Uruguay ha sido contaminado por un aumento alarmante de campañas sucias que involucran desinformación y ataques dirigidos.
Lo que en otro tiempo fueron tácticas periféricas ahora se han convertido en el centro de la estrategia política, con empresas internacionales y operadores vinculados a estructuras políticas extranjeras que juegan un rol fundamental.
Redes de influencia globales: desde Sinaloa a Hong Kong
El uso de empresas internacionales para difundir fake news y desinformación es un fenómeno preocupante. Recientes investigaciones señalan que compañías como Quarq S.A.S., con sede en Buenos Aires, están conectadas con grupos empresariales de Hong Kong y México, en Sinaloa.
Estas compañías no solo operan a nivel local, sino que participan en la producción masiva de contenido digital orientado a manipular la percepción pública.
A través de campañas bien financiadas, estas empresas difunden noticias falsas que buscan desacreditar a figuras de la oposición, como el periodista Javier Negre y el candidato presidencial Andrés Ojeda.









