La reciente columna publicada por el periodista Carlos Pagni en el diario La Nación no solo es reflejo de ese desasosiego, sino una evidencia alarmante del nivel de irresponsabilidad con el que algunos analistas están dispuestos a actuar con tal de atacar al presidente Javier Milei.
En su texto titulado "La Argentina, una torre de Babel", Pagni traza un paralelismo tan forzado como peligroso entre el actual momento político argentino y los treinta días previos a la llegada de Adolf Hitler al poder en 1933, tal como los describe el historiador Henry Ashby Turner en su libro 30 días del poder. La tesis: una dirigencia desorientada y una sociedad movilizada por la bronca habrían allanado el camino a un líder disruptivo. El subtexto, indignante: equiparar a Javier Milei —un presidente elegido por el 56% del electorado en elecciones libres— con el dictador que desató la mayor tragedia de la historia moderna.

La reacción no se hizo esperar. La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), máximo organismo representativo de la comunidad judía en el país, emitió un comunicado contundente rechazando la comparación: "Nos despierta profunda preocupación y rechazo la comparación de la realidad circundante a la llegada al poder del monstruo que generó la peor tragedia de la historia universal con la realidad argentina. Comparar las condiciones por las cuales nuestro Presidente argentino llegó al poder con la Alemania hitleriana es una aberración".
La DAIA además subrayó la incongruencia ética de semejante analogía: "Justamente es lo contrario; estamos ante un presidente que condena al terrorismo y se expresa a favor de la vida contra un líder capaz de asesinar a millones de personas."









