Pese a contar con 38 talleres propios, el porcentaje de recuperación es mínimo. “Los galpones tienen personal pero no hay repuestos. Una reparación puede tardar meses. Una vez que el auto queda radiado, es muy difícil que vuelva a circular”, explicó un comisario del conurbano. En 2024, ese mismo comisario esperó tres meses por tres baterías.
Entre 2019 y 2023, la Provincia dio de baja y compactó 3.569 patrulleros, mientras que ingresaron al inventario 5.030 vehículos. Las cifras de incorporación revelan vaivenes llamativos: 726 patrulleros en 2020; 2.972 en 2021; solo 553 en 2022 y 729 en 2023, bajo la gestión del exministro Sergio Berni. En el último año y medio, el actual ministro Javier Alonso autorizó 1.646 nuevas adquisiciones: 1.369 en 2024 y 250 en lo que va de 2025.
Sin embargo, el volumen de compras contrasta con la eficiencia del sistema. Las demoras burocráticas, los trámites interminables y la falta de mantenimiento provocan una acumulación sin solución. De los 4.000 vehículos que hoy se encuentran en Tolosa, 1.820 están en proceso de baja. Los restantes 2.200 no pueden ser compactados porque no pertenecen formalmente al Ministerio: provienen de causas judiciales o fueron incautados sin que se completara el traspaso de dominio.











