La decisión de utilizar un jet privado, por parte del nuevo CEO de Starbucks, Brian Niccol, generó gran controversia en Estados Unidos la semana pasada, especialmente al contrastar con las "políticas de sostenibilidad" y "reducción de residuos" que Starbucks ha estado promoviendo en los últimos años.
La doble vara de los ambientalistas
La distancia entre la residencia de Niccol en Newport Beach, California, y las oficinas centrales de la empresa en Seattle es de 1600 kilómetros. De acuerdo con la oferta de empleo que recibió, Starbucks no le exigió que se mudara a la ciudad de las oficinas. En su lugar, instalarán una oficina remota en su casa para que trabaje desde allí algunos días, mientras que el resto del tiempo podrá utilizar el jet privado para viajar a la oficina.
"Brian Niccol ha demostrado ser uno de los líderes más efectivos en nuestra industria, generando importantes retornos financieros durante muchos años", comentó un vocero de Starbucks en respuesta a una consulta de CNN sobre el tema. "Confiamos en su experiencia y capacidad para liderar nuestro negocio y marca global, brindando valor duradero y a largo plazo para nuestros socios, clientes y accionistas", añadió.









