Un delincuente chileno de 24 años fue deportado de Argentina el pasado viernes, apenas 48 horas después de haber intentado robar el teléfono de una mujer que salía del subte. Además de la expulsión, se le impuso una condena de 15 días de prisión en suspenso y se le prohibió regresar al país durante los próximos 8 años.
Todo comenzó con una escena tristemente común en la Ciudad de Buenos Aires. Una mujer salía de una estación de subte acompañada por una amiga cuando un hombre intentó robarle el teléfono metiéndole la mano en el bolsillo. Fue la amiga de la víctima quien advirtió lo que estaba ocurriendo y confrontó al ladrón.
Aunque el delincuente devolvió inmediatamente el celular, las mujeres llamaron a la policía, y el joven, posteriormente identificado como chileno, fue detenido. Según la información disponible, el detenido "no tenía antecedentes, pero tampoco arraigo en el país".
El día jueves de la semana pasada se ordenó su expulsión del país debido a que fue sorprendido en flagrancia, y en menos de 48 horas, el fiscal Carlos Alberto Vasser, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional nro. 4, alcanzó un acuerdo abreviado con el acusado, quien aceptó una condena de 15 días de prisión en suspenso por el delito de hurto simple en grado de tentativa. Además, fue expulsado de Argentina con una prohibición de reingreso durante 8 años.
El juez Luis Alberto Schelgel aprobó el acuerdo, dictó la sentencia, y el condenado fue trasladado desde la sede de la Comuna Vecinal 6B de la Policía de la Ciudad al Aeroparque Internacional Jorge Newbery para abordar, a las 19.30, un vuelo de Aerolíneas Argentinas con destino a Santiago de Chile, organizado por la Dirección Nacional de Migraciones.








