El corrupto presidente de la Asociación del Futbol Argentino (AFA), Claudio "Chiqui" Tapia, presentó este jueves su declaración indagatoria por la causa que investiga una supuesta retención indebida de aportes por más de 19.000 millones de pesos. En su descargo escrito, el dirigente negó haber cometido delito tanto a nivel personal como desde la institución que preside y solicitó ser sobreseído por inexistencia de delito.
"Niego de manera expresa, categórica y circunstanciada haber decidido, ordenado, ejecutado o consentido deliberadamente la falta de ingreso de tributos o recursos de la seguridad social retenidos por la Asociación del Fútbol Argentino", aseguró en el escrito presentado ante el juez en lo penal económico Diego Amarante.
Además, aseguró no haber tenido intervención directa en las decisiones vinculadas a la materia tributaria. "Es imperativo reiterar desde estos albores que más allá del cargo institucional que desempeño, no tengo ni personal ni legalmente intervención decisoria en la materia tributaria que constituye el objeto de esta causa", explicó.

"La actividad del Presidente, al menos desde que yo ejerzo el cargo y del mismo modo ocurría con anterioridad, torna materialmente imposible participar en la cotidianidad de la operatoria burocrática interna", agregó.
La defensa institucional de la AFA
Por otra parte, Tapia también defendió el accionar institucional de la AFA en relación con las obligaciones fiscales. Según su descargo, la entidad "no sólo no ha actuado anti-jurídicamente, sino que exteriorizó en tiempo y forma sus declaraciones juradas, exhibiendo la totalidad de las obligaciones que eventualmente correspondía abonar, sin distorsiones ni ocultamientos". En ese sentido, agregó que esas presentaciones "no fueron objeto de impugnación alguna".

"La AFA es imputada como sospechosa de una conducta dolosa respecto de obligaciones que nunca ocultó, nunca disimuló y que además regularizó sin haber conocido aún la existencia de la causa", aseguró.
El presidente de la AFA sostuvo además que no existió perjuicio fiscal consolidado, ya que las obligaciones fueron abonadas posteriormente junto con los intereses correspondientes. "No hubo perjuicio fiscal material consolidado, en tanto las obligaciones fueron abonadas y regularizadas con sus correspondientes intereses resarcitorios (no punitorios)", remarcó.
Las quejas sobre la difusión pública del caso
Por su parte, el dirigente también apuntó contra la difusión mediática de la causa y sugirió que responde a intereses externos. "La abrumadora difusión pública que ha tenido este caso no ha estado exenta de valoraciones anticipadas e infundadas", señaló.

"No hay duda de que responde a intereses cuya motivación puedo razonablemente suponer, aunque no habré de profundizar sobre ello por no constituir una cuestión estrictamente vinculada con la imputación. Sin embargo, no es posible ignorarla en atención al gravísimo perjuicio que genera", sostuvo.









