Hoy en Moreno, una de las localidades más afectadas por la inseguridad en la provincia de Buenos Aires, se convirtió en el epicentro de la violencia kirchnerista cuando vecinos y trabajadores de la plataforma PedidosYa se movilizaron en protesta tras el brutal asesinato de uno de sus compañeros.
En el día de ayer un joven repartidor que fue apuñalado siete veces, en un crimen que no solo conmocionó a los vecinos de Moreno, sino que también a todo el país por la alarmante inacción del gobierno kirchnerista encabezado por Axel Kicillof, quien sigue sin dar la cara ante la creciente ola de inseguridad que azota a la provincia.
El asesinato se transformó en el punto de quiebre para muchos, desencadenando una manifestación espontánea en la que vecinos y trabajadores, hartos de vivir con el temor constante a los delincuentes, salieron a las calles a exigir medidas urgentes.

Sin embargo, en lugar de encontrar apoyo y soluciones, se toparon con la indiferencia y la represión del gobierno de Kicillof, quien parece más preocupado por proteger su imagen que por garantizar la seguridad de los bonaerenses.
La manifestación, que comenzó como un pedido legítimo de justicia, rápidamente se transformó en una crítica feroz al gobernador y a la intendenta kirchnerista Mariel Fernández. Ambos son responsables directos de la incapacidad para frenar la ola delictiva que ahoga a la provincia.
Ya es algo conocido que el mandato de Kicillof está marcado por una ineficiencia absoluta en la lucha contra la inseguridad, con políticas públicas que no solo son insuficientes, sino que, en muchos casos, parecen estar diseñadas para defender a los delincuentes e ignorar el sufrimiento de los ciudadanos.
La represión de Kicillof
Hoy al mediodia, los manifestantes no tardaron en expresar su descontento lanzando piedras contra el edificio municipal, lo que provocó una respuesta absolutamente desproporcionada por parte de la Policía de Kicillof.









