Desde prisión, Cristina Kirchner culpó a Kicillof por la derrota y reavivó la crisis interna del peronismo.
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La interna peronista sigue caldeada, y pareciera ser que continuará durante algún tiempo. La expresidente Cristina Fernández de Kirchner reapareció este viernes con una carta dirigida a su militancia, en la que culpó al gobernador Axel Kicillof por la derrota electoral y calificó de “error político” la decisión de desdoblar los comicios bonaerenses.
Así inicia el documento dirigido a su militacia.
El texto, titulado “Elección 26 de octubre”, fue difundido desde su departamento de San José 1111 —donde cumple condena por causas de corrupción— y contiene un extenso intento de análisis político, económico y judicial del resultado electoral. Evidentemente tardío para ellos, puesto que no logró impedir que Milei ganase las elecciones nacionales con más de 11 puntos de diferencia.
Cristina desde su prisión domiciliaria
“La excepción de lo ocurrido en la Provincia de Buenos Aires obedece a un error político al equivocar la estrategia electoral, decidiendo el desdoblamiento”, escribió la exmandataria, señalando directamente contra Axel Kicillof.
Según su interpretación, el adelantamiento de los comicios provinciales funcionó como un “balotaje anticipado”, que permitió reagrupar el voto antiperonista y condicionó el resultado del 26 de octubre. Esta lectura evita reconocer un montón de otros factores que influyeron en la provincia, como por ejemplo, el uso de la Boleta Única Papel (BUP), que permitió comicios transparentes y libres de las presiones de los intendentes.
En su carta, Cristina advirtió que adelantar las elecciones en la provincia “era muy riesgoso por su peso simbólico y electoral”, ya que una derrota en ese territorio podía tener un “efecto devastador” para el peronismo a nivel nacional. En tal cuestión no se equivocó, porque sin dudas el movimiento se encuentra totalmente debilitado, pero esto se debe más a la falta del voto popular que al desdoblamiento que ella apunta.
Cristina vs. Kicillof
Interna y ruptura del liderazgo
El documento de más de diez apartados profundiza la crisis interna del peronismo. La dirigente, condenada por robar dinero de los argentinos a través de maniobras de corrupción con la obra pública, intenta mantener su rol de referencia política, pero su autoridad está en declive.
Cristina Kirchner, ex vicepresidente, se niega a perder su poder partidario
El peronismo está roto porque su liderazgo está extinto. Por más que mucho lo intente, es imposible dirigir tal movimiento desde su departamento.
La carta, cargada de referencias históricas y citas autorreferenciales, confirma que Cristina Kirchner se siente cada vez más alejada de la conducción nacional. Intenta influir en las decisiones del partido, sin notar que el peronismo está en medio de una interna donde no es seguro quien saldrá victorioso.
Infaltable el reclamo por su condena
En uno de los pasajes, la exvicepresidenta intentó combinar autocrítica con victimización judicial. Denunció una supuesta “ofensiva para romper el peronismo”, aludiendo a su “prisión y proscripción” como parte de una estrategia de disciplinamiento político, mediático y judicial.
Sin embargo, la sociedad reconoce que la realidad es que fue condenada por hechos comprobados de corrupción y hoy cumple su sentencia mientras sigue interviniendo en la escena política.
Pese a los cuestionamientos a Kicillof y al tono severo del documento, la exmandataria cerró con un llamado a la unidad. “Sigo sosteniendo el valor de la unidad como instrumento político de construcción nacional, popular y democrática”, escribió.
Desde el encierro, Cristina Kirchner parece tener tiempo de sobra para escribir y leer, aunque sus palabras en realidad reflejan lo que parece ser más desesperación que estrategia.