El Gobierno nacional expulsó del país al ciudadano ruso Dmitrii Novikov, señalado por el Ministerio de Seguridad como parte de una estructura dedicada al espionaje ilegal y a operaciones de desinformación en redes sociales. La medida fue anunciada por la ministra Alejandra Monteoliva, quien informó que el extranjero fue puesto en un vuelo con destino a Estambul luego de un procedimiento coordinado con la Policía Federal Argentina.
Según explicó Monteoliva, Novikov usaba identidades falsas y campañas digitales para intentar influir en la opinión pública. Para el Gobierno, no se trató de un simple extranjero con los papeles vencidos, sino de un operador vinculado a una estructura más amplia de desinformación y espionaje orquestada desde el kremlin.
Desde el plano judicial, la expulsión se tramitó por una infracción a la Ley de Migraciones. Novikov había ingresado al país el 12 de abril e informado que se retiraría una semana después, pero finalmente se instaló en Lanús y fue detenido el 30 de abril, cuando todavía permanecía en territorio argentino. A partir de esa situación, la Dirección Nacional de Migraciones impulsó el procedimiento administrativo que terminó con su salida del país.









