Retórica de la Agenda 2030
Se anuncian actividades como el “Climathon” y visitas a la Escuela Municipal de Economía Circular. Mientras funcionarios locales hablan de “circularidad” y “economía verde”, la planta política municipal sigue inflándose sin reducción. No hay equilibrio entre discurso y recorte de privilegios estatales.
Las agendas climáticas se imponen sin transparencia ni rendición de cuentas, mientras se mantienen intactos los gastos políticos y estructuras infladas. La llamada economía circular no compromete ni un peso en recortes reales y se reduce a un show vacío, alejado de soluciones concretas para Córdoba. Esta clase de eventos solo legitima el despilfarro público bajo una fachada ecológica.














