El gobernador de Alfredo Cornejo aseguró que el paro convocado por la CGT tuvo un impacto prácticamente nulo en la provincia de Mendoza y respaldó el rumbo de transformación económica impulsado por el Gobierno nacional.
Las declaraciones se dieron durante la entrega de 155 viviendas en Guaymallén, donde el mandatario provincial destacó que los servicios públicos y privados funcionaron con normalidad.
Paro sin efecto en Mendoza
“No tuvo acatamiento el paro en Mendoza”, afirmó Cornejo, en referencia a la medida de fuerza realizada en el marco del debate por la reforma laboral en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina.
El gobernador remarcó que el transporte público —habitualmente clave para este tipo de protestas— operó con normalidad y subrayó que, a diferencia de lo que ocurre en el Área Metropolitana de Buenos Aires, en el interior productivo las medidas sindicales no suelen paralizar la actividad.
Críticas a la doble vara sindical
Cornejo también expuso lo que consideró una contradicción de la central obrera. Recordó que durante la gestión de Alberto Fernández, marcada por una profunda crisis económica e inflación récord, la CGT no impulsó paros generales.
En ese sentido, dejó entrever que la actual medida responde más a posicionamientos políticos que a una defensa genuina de los trabajadores, especialmente cuando el país atraviesa un proceso de reformas estructurales destinadas a ordenar la economía tras más de una década de estancamiento.
Respaldo al cambio de paradigma económico
El gobernador mendocino fue claro al respaldar el rumbo nacional. “Hace 14 años que la economía argentina no crece”, señaló, y sostuvo que el problema es estructural y no consecuencia de las reformas actuales.
Cornejo defendió la necesidad de modificar el esquema económico que llevó al país a la inflación crónica, la falta de crédito y el estancamiento productivo. “Apoyo el cambio de paradigma económico”, afirmó, al tiempo que reconoció que los resultados no son inmediatos y requieren tiempo y coherencia en la aplicación de las medidas.
También destacó que la baja de la inflación y la reducción paulatina de tasas de interés son señales positivas, aunque advirtió que aún resta avanzar en la normalización del sistema financiero para que el crédito llegue masivamente a familias y empresas.
Reforma laboral: cambios a largo plazo
Respecto a la reforma laboral, el mandatario sostuvo que se trata de una actualización necesaria de una legislación que data de la década del ’70 y que hoy no se adapta a la realidad productiva.
Aclaró que los efectos no serán instantáneos, pero defendió la importancia de generar condiciones más previsibles para la inversión y el empleo formal. “Los cambios estructurales llevan tiempo”, explicó, y consideró que es fundamental sostener el rumbo para que los resultados se consoliden en los próximos años.