En un nuevo intento de victimizarse y desviar la atención de sus escándalos de corrupción, la condenada Cristina Fernández de Kirchner publicó un comunicado en la red social X lleno de ataques e inconsistencias contra el presidente Javier Milei.
La corrupta expresidente, que gobernó durante años con un modelo de saqueo sistemático del Estado, intenta instalar nuevamente la narrativa de la persecución política para ocultar, una vez más, las responsabilidades de su nefasto legado.
El principal motivo de su enojo es la denuncia del Gobierno de Milei por el cobro indebido de un plus jubilatorio, lo que demuestra que el actual gobierno está terminando con los privilegios que el kirchnerismo se autoasignó durante décadas.
Cristina se jacta de haber renunciado a ciertos beneficios impositivos, como si con eso pudiera ocultar que cobraba dos jubilaciones de privilegio, a pesar de haberse enriquecido de manera obscena con fondos públicos y a costa de los argentinos. Su relato es tan endeble que pretende hacernos creer que ceder una parte de lo robado la convierte en una figura honorable.












