El Senado convirtió en ley el nuevo Régimen Penal Juvenil y, con ello, la edad de imputabilidad en la Argentina bajará de 16 a 14 años. La aprobación se dio por 44 votos afirmativos, 27 negativos y una abstención, tras un extenso debate que volvió a exponer dos visiones opuestas sobre cómo enfrentar el delito cometido por menores.
Sin embargo, la norma no comenzará a regir de inmediato. El texto aprobado establece que la ley entrará en vigencia a los 180 días de su publicación en el Boletín Oficial. Es decir, una vez promulgada y publicada formalmente por el Poder Ejecutivo, se abrirá un plazo de seis meses para su implementación efectiva en todo el país.













