El Gobierno de la Provincia, en conjunto con el Palacio 6 de Julio y EPEC, anunció una inversión inicial de $7.209.903.971 para remodelar 65 plazas capitalinas. Esta iniciativa forma parte de un proyecto más amplio que busca alcanzar a 200 espacios públicos mediante infraestructura eléctrica y nuevo mobiliario urbano. Sin embargo, el anuncio genera suspicacias, ya que se trata de una réplica exacta de programas ejecutados hace apenas unos años con plazas que, a día de hoy, continúan con reparaciones de hace años, o incluso con obras en abandono.
La gestión anterior ya había proclamado la recuperación de más de 440 plazas entre 2020 y 2023, bajo un discurso de modernización total del espacio público cordobés. Resulta llamativo que, transcurrido tan poco tiempo, el municipio decida inyectar nuevamente cifras astronómicas para reparar veredas, juegos y luminarias que supuestamente ya habían sido puestos en valor. Los ciudadanos se preguntan por qué las supuestas mejoras fallaron tan pronto, obligando a un nuevo desembolso de fondos que provienen de sus impuestos.
Miguel Siciliano, ministro de Vinculación y Gestión, defendió la medida argumentando que representa la continuidad de las políticas de recuperación de los espacios recreativos familiares. A pesar de esto, no se brindaron explicaciones técnicas sobre el rápido deterioro de las obras terminadas durante el ciclo previo en la capital provincial. La insistencia en este modelo de gasto evidencia un nuevo uso político de la obra pública por parte del peronismo cordobés, priorizando la estética inmediata sobre la durabilidad de la infraestructura.













