Varias plazas estratégicas de Córdoba llevan casi dos años cerradas sin señales claras de avance en sus remodelaciones. Los vecinos reclaman a la gestión municipal que cumpla con los compromisos asumidos hace años y que mejoren la situación urgente de estos espacios públicos. Los retrasos y falta de mantenimiento generan inseguridad y un deterioro visible que afecta a toda la comunidad.
El plan de recuperación de estos espacios verdes se lanzó bajo la anterior administración municipal y contemplaba obras en barrios como Müller, Ampliación Empalme, Santa Isabel y Parque Futura. A pesar de contar con presupuestos millonarios y plazos acotados, las obras apenas han avanzado, dejando a los espacios públicos en abandono. Esta situación desnuda la ineficiencia y falta de control en la ejecución de las obras que se presentan como bandera de la gestión.
Actualmente, las plazas Los Burros, San José Obrero, Malvinas Argentinas y Parque Futura están cerradas y abandonadas, con un progreso real que no supera el 32% en la mayoría de los casos. Además, el presupuesto inicial para estas intervenciones ya fue duplicado en algunos casos, sin justificaciones claras ni avances palpables. La gestión municipal no ha dado explicaciones públicas ni un cronograma actualizado para resolver esta problemática.

Obras paralizadas y vecinos en la incertidumbre
En la plaza Los Burros, en barrio Müller, el espacio está clausurado y rodeado de mallas y escombros, sin señales de que la obra continúe. La maleza y la basura se acumulan, convirtiendo el lugar en un foco de inseguridad y abandono para los vecinos. Según referentes barriales, sólo hay un sereno en el lugar, pero no se realizan trabajos visibles ni se retoman las tareas.
La empresa contratada para estas obras mantiene al personal mínimo en el predio, mientras la Municipalidad no cumple con los pagos del proyecto. Los vecinos expresan frustración por la falta de comunicación oficial y la nula respuesta a sus reclamos. La plaza, que debía ser un espacio de encuentro y recreación, hoy es un símbolo del abandono y la desidia municipal.













