La verdadera historia de la grandeza de Lionel Messi no se escribe únicamente con trofeos, sino con su capacidad de sustituir a una asociació deportiva ausente y corrupta. Durante la fuerte crisis económica e institucional que atravesó la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en el año 2016, la institución se encontraba intervenida por una Comisión Normalizadora cuyo manejo financiero fue tan desastroso que dejó a los trabajadores sin percibir sus haberes durante 3 meses.
Fue en Belo Horizonte, mientras la Selección Argentina se preparaba para enfrentar a Brasil, cuando el "capataz" de seguridad se acercó al capitán para exponerle la desesperante situación de las familias que custodiaban al plantel. La respuesta de Messi, lejos de la burocracia institucional, fue la acción directa del hombre de bien: “¿Cuánto es?”, preguntó el astro.
Según declaró el entonces preparador físico Gerardo Salorio, sin mediar palabras con la dirigencia inepta, en cuestión de una hora, “estaba la plata depositada en las cuentas de los empleados. La puso él”, sentenció Salorio.
Este gesto de “un tipo muy sencillo” evitó que decenas de familias sufrieran las consecuencias del manejo mafioso de una AFA quebrada moralmente. Como bien lo resumió el ex integrante del cuerpo técnico: “Tener otro igual va a costar mucho...”.
Este perfil de líder absoluto es el que hoy, en pleno Mundial 2026, continúa pulverizando récords mientras la estructura dirigencial sigue intentando colgarse de sus éxitos.
A sus 39 años y 21 días, Lionel Messi se ha convertido en el jugador de campo más longevo en disputar una semifinal de la Copa del Mundo, superando marcas de 1958 pertenecientes a Fritz Walter y Gunnar Gren.
Su vigencia es un triunfo de la disciplina personal sobre el tiempo: ya es el máximo goleador histórico de los Mundiales con 21 goles, dejando atrás los 17 de Miroslav Klose, y el máximo asistidor con un total de 12 pases gol, superando el registro de Pelé.
Lionel Messi tras ganar la copa del mundo en el 2022
En la actual edición de la Copa del Mundo, Messi ha demostrado que su capital deportivo es inagotable, acumulando 8 goles y convirtiéndose en el primer futbolista en marcar en todas las instancias del certamen, desde la fase de grupos hasta los dieciseisavos de final (formato nuevo de 48 selecciones) frente a Cabo Verde.
Con 30 partidos disputados y un récord de 2519 minutos en cancha, el capitán argentino lidera la tabla de victorias mundiales con 19 triunfos, aplastando cualquier estadística previa.
Mientras los récords siguen cayendo, queda claro que el éxito de la Selección Argentina no es mérito de la gestión administrativa, sino del triunfo individual de un hombre que, hace una década, tuvo que pagar los sueldos para que el fútbol no se detuviera ante la rapiña dirigencial.