En un discurso por cadena nacional realizado en 1973, el entonces presidente Juan Domingo Perón cuestionó con dureza el uso discrecional de los fondos de jubilaciones por parte del Estado, al que calificó directamente como “un robo” y “un asalto”.
Las declaraciones se dieron durante su tercera presidencia, en un contexto en el que analizaba la evolución del sistema previsional tras su derrocamiento en 1955.
En ese marco, Perón rechazó el modelo estatal de administración de los recursos jubilatorios y advirtió sobre los riesgos de utilizar esos fondos para otros fines, tal como hizo la corrupta y condenada Cristina Kirchner con los fondos del ANSES en su gobierno.










