San Martín y La Matanza, gobernados por el kirchnerismo, volvieron a quedar bajo el agua por la falta de obras hidráulicas prometidas en campaña.
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Una tormenta de intensidad histórica azotó durante la madrugada al Área Metropolitana de Buenos Aires, dejando bajo el agua vastos sectores de la Capital Federal y el conurbano. En apenas cuatro horas cayeron más de 118 milímetros de lluvia, superando el promedio mensual de octubre (122 mm) y generando un colapso en avenidas, barrios y sistemas pluviales. La postal fue la de siempre: calles convertidas en ríos, autos varados, vecinos indignados y la evidencia del abandono estructural en los distritos administrados por el kirchnerismo.
En el comienzo del día, las imágenes viralizadas mostraban sectores de la avenida General Paz completamente anegados, con vehículos atrapados y rescates a pie de agua. En Villa Devoto se registraron 155 milímetros acumulados, mientras que en Villa Santa Rita la cifra alcanzó los 114. “Caen dos gotas y más de la mitad de los vecinos de La Matanza tienen que pagar un arreglo del auto. La misma historia de siempre”, se quejó un usuario en la red X, reflejando el malestar generalizado en el oeste del conurbano, donde el agua volvió a exponer décadas de desinversión.
El diluvio de más de 100 milímetros de lluvia que expuso el colapso urbano en distritos kirchneristas
El titular del SAME, Alberto Crescenti, confirmó en diálogo con los medios que hubo un solo fallecido durante la jornada, pero aclaró que “no fue por la tormenta, sino por una descompensación cardíaca”. El hombre, de unos 60 años, fue asistido en la colectora de General Paz y ruta 8 por tres equipos de emergencia, aunque no lograron reanimarlo. “El fallecimiento no tuvo relación con el temporal”, precisó Crescenti, al remarcar que fue el único episodio grave atendido por el servicio médico.
Zonas más afectadas
Según se informó, se desplegó equipos de emergencia en los barrios más comprometidos —Villa Devoto, Saavedra, Villa Urquiza, Villa Pueyrredón y Liniers—, y destacó que la situación “tiende a normalizarse”.Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público e Higiene Urbana, explicó que “seguimos destapando sumideros y trabajando con camiones, Defensa Civil, Guardia de Auxilio, Bomberos y Tránsito para normalizar lo más rápido posible la vida de los vecinos”.
En tanto, el arroyo Medrano, que desemboca en el Río de la Plata, creció un 142 % respecto de su nivel habitual y superó los cinco metros de altura. Los pasos bajo nivel Mosconi, Cerati y Spinetta fueron cerrados preventivamente hasta que descendiera el agua. “Ingresó agua en la zona del Medrano, pero ya empezó a bajar”, añadió el funcionario.
En la zona de Parque Sarmiento —donde funciona un reservorio que evita que el agua llegue a las calles— el sistema respondió, aunque el caudalforzó al límite la capacidad hidráulica.
El secretario de Mantenimiento Urbano porteño, Juan Ignacio Salari, explicó en los medios que la cuenca del arroyo Maldonado alcanzó un aporte de agua del 143 % a las seis de la mañana, reduciéndose al 108 % horas más tarde. “El nivel de la General Paz comenzó a descender después de las siete, cuando el caudal alcanzó su punto máximo”, detalló.
El panorama fue más dramático en los municipios kirchneristas del conurbano, donde el sistema pluvial volvió a colapsar. En San Martín, las calles se transformaron en ríos y varios vehículos fueron arrastrados por la corriente en Villa Maipú. En redes sociales, vecinos denunciaron la ausencia de equipos municipales y reclamaron obras que se prometen en cada campaña y nunca se concretan.
En La Matanza, los Bomberos reportaron tareas preventivas por caídas de árboles y daños estructurales, aunque “sin personas evacuadas”. Sin embargo, las imágenes de calles anegadas y autos flotando se repitieron en Ramos Mejía, González Catán y Gregorio de Laferrere, donde el agua alcanzó los 50 centímetros de altura en algunas zonas.
El diluvio de más de 100 milímetros de lluvia que expuso el colapso urbano en distritos kirchneristas
El director provincial de Defensa Civil, Fabián García, reconoció en diálogo con los medios que “estos episodios seguirán repitiéndose” y que “el suelo ya no absorbe porque está saturado”. Aunque minimizó el impacto —“no fue tan fuerte como lo previsto”—, admitió que hubo evacuaciones preventivas en Arrecifes y Salto.
Durante la cobertura de la mañana, se registraron escenas de rescate en General Paz y Beiró, donde un hombre con el agua hasta la cintura fue retirado por personal de emergencia. También se reportaron anegamientos en la Panamericana y en la Autopista La Plata–Buenos Aires, con tránsito reducido por acumulación de agua.
Las palabras de Kicillof
La situación dejó en evidencia las contradicciones del gobernador Axel Kicillof, quien durante su campaña de 2019 había afirmado que “si hay una inundación, es responsabilidad del gobernador”. Hoy, su propia gestión quedó bajo el agua. “En 2015 aprendí que si había una inundación era culpa del gobernador. Cambió el gobierno, y ahora parece que es culpa del intendente”, decía entonces. Seis años después, los distritos más golpeados —San Martín, La Matanza, Quilmes y Lanús— pertenecen todos a su espacio político.
Las obras hidráulicas que prometió siguen inconclusas o con avances mínimos. Entre ellas, la ampliación de los reservorios de la cuenca del Reconquista y las mejoras en los desagües del conurbano. Las promesas de un “Estado presente” se desvanecen cada vez que llueve fuerte. Los vecinos improvisan barricadas, los intendentes reclaman ayuda y el gobierno provincial se limita a declaraciones.