Además, permitirá que la Cancillería asegure que cualquier acción relacionada con las relaciones exteriores del país mantenga criterios “coherentes, compatibles y uniformes” con los lineamientos generales de la política exterior argentina, particularmente en todo lo referido a los derechos soberanos sobre Malvinas y los demás territorios del Atlántico Sur.
La decisión apunta así a centralizar y ordenar la actuación de los diferentes organismos del Estado en una cuestión que involucra dimensiones diplomáticas, jurídicas y políticas. Según destacó Presidencia, la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía exige una acción estatal coordinada capaz de sostener una posición firme en el tiempo y fortalecer los reclamos argentinos ante la comunidad internacional.














