Referentes del kirchnerismo, el trotskismo y del periodismo militante salieron este jueves a operar contra el presidente Javier Milei luego de la cadena nacional en la que anunció nuevas medidas para frenar la explotación petrolera británica en las Islas Malvinas y fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur.
Las críticas aparecieron pese a que Milei dedicó parte de su discurso a pedir expresamente que la causa Malvinas quede por encima de las diferencias partidarias. “Podemos discutir sobre cualquier otra cosa, podemos discutir mis formas, podemos estar en desacuerdo sobre la política fiscal o cambiaria, pero este tema demanda una pausa”, sostuvo el mandatario.
Bregman renegó de la defensa de la soberanía nacional ejercida por Milei.
Una de las primeras reacciones fue la de la trotskista Myriam Bregman, quien lanzó una acusación contra el Presidente sin detenerse en el contenido de las medidas anunciadas. “Le hackearon las neuronas o Estados Unidos lo está usando como enviado para provocar a Gran Bretaña en su actual disputa entre piratas. Se lo escribieron en el Pentágono”, publicó.
En términos similares se expresó si discípulo del PTS Luca Bonfante, quien aseguró, sin aportar pruebas, que “el discurso de Milei fue redactado desde el principio hasta el final por el Pentágono” y afirmó que Washington buscaría instalar “una base yanqui” en Tierra del Fuego.
La afirmación contrasta con lo anunciado por Milei, quien informó que el Gobierno ampliará los recursos del Ministerio de Defensa argentino para avanzar con una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y fortalecer las capacidades nacionales de telecomunicaciones.
El kirchnerismo y su periodismo militante cuestionaron los anuncios
Desde la administración de Axel Kicillof, su ministro de Gobierno Carlos Bianco apuntó la administración nacional por su respuesta a la violación de la soberanía nacional y acusó al Presidente de actuar de manera “oportunista” frente al avance del proyecto petrolero Sea Lion.
“267 días tardó el fan de Thatcher en cumplir la ley. Ahora lo hace de manera oportunista”, afirmó el funcionario del kirchnerismo bonaerense, quien sostuvo que las herramientas jurídicas para actuar contra las compañías vinculadas al proyecto ya estaban disponibles.
Axel Kicillof junto a su Ministro de Gobierno Carlos Bianco.
También se sumó el periodista Diego Iglesias, quien acusó a Milei de estar “utilizando la causa Malvinas para tribunear” y cuestionó que el Gobierno no hubiera aplicado previamente con mayor intensidad las normas existentes contra las empresas involucradas en Sea Lion.
Las críticas se produjeron después de que Milei anunciara medidas para agilizar los procedimientos sancionatorios, endurecer las sanciones contra empresas vinculadas con explotaciones hidrocarburíferas sin autorización argentina y ampliar determinados alcances administrativos y penales.
El Presidente también anunció una Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, la creación de un Consejo de Seguridad Nacional y mayores recursos para Defensa con el objetivo de fortalecer la presencia estratégica argentina en el Atlántico Sur.
Anticipando las críticas y las operaciones de la izquierda, el discurso del presidente había sido contundente: “Malvinas no pertenece a un gobierno ni a un partido político. Es una causa nacional”. Milei convocó a la oposición, al empresariado y al resto de los sectores de la sociedad a mostrar una posición común ante el mundo en defensa de los intereses argentinos.