En el marco de las negociaciones bilaterales en defensa, Estados Unidos considera la posibilidad de transferir helicópteros Sikorsky UH-60 Black Hawk a la Argentina a bajo costo o incluso de manera gratuita.
La iniciativa apunta a fortalecer las capacidades operativas de la Aviación de Ejército mediante la incorporación inicial de entre dos y cuatro unidades usadas.
El proyecto busca reemplazar progresivamente a los helicópteros Bell UH-1H Iroquois y sus versiones modernizadas Huey II, que constituyen actualmente la base de la flota y acumulan más de cinco décadas en servicio.
En ese contexto, la llegada de los Black Hawk permitiría recuperar capacidades de transporte y despliegue que hoy presentan limitaciones.
La propuesta volvió a cobrar impulso tras reuniones oficiales realizadas en marzo, cuando el exministro de Defensa, Luis Petri, viajó a Estados Unidos. Allí se abordó una agenda más amplia de cooperación que también incluye otros sistemas, como los vehículos blindados Stryker, en línea con una estrategia de modernización militar del Gobierno de Javier Milei.
Helicóptero Black Hawk.
Según explicó el analista Andrei Serbin Pont, la alternativa en discusión surge como una opción más viable frente al alto costo que implicaría adquirir helicópteros nuevos.
El plan original contemplaba la compra de unas 20 unidades nuevas, pero esa posibilidad quedó condicionada por montos que, según señaló, ascienden a “cientos de millones de dólares”.
En cambio, el esquema actual propone iniciar la incorporación con un lote reducido de helicópteros UH-60L Black Hawk dados de baja. Aunque no se trata de las variantes más modernas, el analista sostuvo que “sería ya de por sí un avance y probablemente a un costo muy inferior”.
La discusión contempla que estas primeras unidades puedan ser transferidas “a muy bajo costo o de forma gratuita”, como parte de acuerdos de cooperación. En ese sentido, el plan prevé ampliar la flota de manera gradual a medida que se retiren los sistemas más antiguos actualmente en operación.
Javier Milei y Donald Trump.
Hoy, los helicópteros UH-1H y Huey II conforman “la columna vertebral de la aviación del ejército”, según detalló Serbin Pont, con unas 40 unidades en servicio. La incorporación de los Black Hawk permitiría dar un primer paso hacia la modernización de esa estructura, manteniendo al mismo tiempo las capacidades existentes.
Helicópteros Chinook
En paralelo, las conversaciones incluyen el análisis de incorporar helicópteros pesados Boeing CH-47 Chinook, un modelo que Argentina ya operó en el pasado.
Estas aeronaves cumplen un rol clave por su capacidad de transporte de personal y carga, tanto interna como externa, y generan interés tanto en el Ejército como en la Fuerza Aérea.
Serbin Pont recordó que dos unidades participaron en la guerra de Malvinas: una fue destruida y la otra quedó inmovilizada y se perdió durante el conflicto. En la actualidad, la eventual reincorporación de este tipo de helicópteros se evalúa como una forma de cubrir un vacío histórico en capacidades de transporte pesado.
El acceso a unidades nuevas presenta dificultades por los tiempos de producción y entrega, por lo que la alternativa en estudio incluye la adquisición de helicópteros dados de baja por otros países, con la posibilidad de modernizarlos antes de su incorporación al sistema local.
En este escenario, se analiza una hipótesis de incorporación de cuatro Chinook, distribuidos entre el Ejército y la Fuerza Aérea. Según el analista, combinados con los Black Hawk y los UH-1 remanentes, permitirían sostener una capacidad más amplia de despliegue aerotransportado.
Las negociaciones continúan en desarrollo y forman parte de un esquema más amplio de cooperación militar entre Argentina y Estados Unidos, con el objetivo de actualizar equipamiento y recuperar capacidades operativas en distintas áreas estratégicas.