En el día de ayer, 26 de diciembre, el exdictador boliviano Evo Morales conmemoró el nacimiento del dictador más asesino de la historia de la humanidad, Mao Zedong, líder del Partido Comunista Chino y principal artífice de la Revolución China, destacando que "adoptaría su modelo" en Bolivia.
En su cuenta oficial de X, Morales publicó: "Un día como hoy nació Mao Tse Tung (26 de diciembre 1893), su compromiso con el pueblo, su lucha permanente, fue la semilla de lo que hoy es La República Popular China, una potencia mundial".
"La lucha de Mao Tse Tung es un ejemplo para los procesos revolucionarios en el mundo. En lo estratégico adoptariamos el modelo de este país hermano e ideologicamente siempre seremos aliados de Cuba y Venezuela", sentenció.
El dictador más sanguinario de la historia
La conmemoración de Morales a una figura tan sanguinaria como Mao refleja un profundo desconocimiento o, peor aún, una indiferencia hacia el costo humano que supuso su régimen comunista.
Mao Zedong, lejos de ser un líder que luchó por el bienestar del pueblo, fue responsable de uno de los periodos más oscuros de la historia moderna.
Bajo su régimen, la Revolución Cultural, el Gran Salto Adelante y la guerra civil china causaron la muerte de decenas de millones de personas.

Se estima que más de 70 millones de chinos perdieron la vida debido a las desastrosas políticas comunistas de Mao. El Gran Salto Adelante (1958-1962), un intento fallido de industrialización forzada y colectivización agrícola, provocó una hambruna que resultó en la muerte de entre 15 y 45 millones de personas.









