La causa se inició cuando Yáñez decidió presentar una denuncia formal contra su ex pareja. Inicialmente, Yáñez había decidido no denunciar al ex presidente, pero cambió de opinión después de una audiencia en la que el juez Julián Ercolini le informó que en el celular de María Cantero, ex secretaria privada de Alberto Fernández, se habían encontrado mensajes que mostraban evidencia de violencia. Estos mensajes fueron descubiertos mientras se analizaba el teléfono en una causa de corrupción relacionada con seguros.
El último martes, Yáñez decidió contactar al juzgado de Ercolini y expresar su deseo de que la investigación continuara. En su testimonio, habló de episodios de violencia física, “terrorismo psicológico” y “acoso telefónico”. A raíz de estas declaraciones, el juez Ercolini dictó varias medidas urgentes, incluyendo la prohibición para Fernández de cualquier tipo de contacto con Yáñez, ya sea físico, telefónico, por correo electrónico o por cualquier otro medio.
Yáñez contó su historia de pareja con Alberto Fernández, afirmando que se comprometieron en mayo de 2016, pero que incluso antes de esa fecha ya había hostigamiento y acoso. “Ya desde antes de la convivencia, su hostigamiento y acoso psicológico era constante”, afirmó, agregando que Fernández estaba obsesionado con la idea de que "ella lo engañaba" si salía de casa. Según Yáñez, las “lesiones graves dejaron secuelas psicológicas hasta el día de hoy”, y fue en este contexto que enmarcó el aborto que describe en su testimonio.
Durante la presidencia de Alberto Fernández, Yáñez se convirtió en madre. El Gobierno anunció oficialmente su embarazo el 23 de septiembre de 2021, cuando llevaba 10 semanas de gestación. En julio de ese año, se habían hecho públicas las fotos de la celebración de cumpleaños de Yáñez en la quinta de Olivos el 14 de julio de 2020, en medio de las autoritarias restricciones de circulación por la pandemia de COVID-19. En su entrevista con Infobae, Yáñez aseguró que tras ese episodio, la violencia por parte de Fernández se incrementó, y que no paraba de escucharle decir: “Por tu culpa perdí un gobierno”.