El Festival Nacional de Folklore de Cosquín se transformó en una unidad básica del kirchnerismo financiada con recursos públicos. El poeta Hugo Rivella apuntó contra "el político que se cree un león y es apenas una rata gritando desaforado". La crítica indirecta apuntó al presidente Javier Milei al usar uno de sus principales símbolos políticos.
El video del ataque ideológico se viralizó rápidamente y generó un repudio masivo en los comentarios de las redes sociales. Los usuarios manifestaron su rechazo absoluto a la politización del evento y defendieron al mandatario que Córdoba votó masivamente. La agresión del artista representó una falta de respeto a la democracia y a la voluntad popular expresada en las urnas.
La radicalización ideológica del evento responde a la gestión del intendente camporista Raúl Cardinali. El ex titular del PAMI local utiliza el escenario mayor del Festival Nacional de Folklore de Cosquín para emitir mensajes políticos sectarios. El rechazo a estas prácticas se refleja en las tribunas semivacías y la escasa venta de entradas en la apertura.















