Fuerte rechazo en Cosquín: el público abucheó la politización de una cantante kirchnerista
Luciana Jury, la cantante kirchnerista que fue abucheada en Cosquín
porLeonel Elokdi
politica
Los asistentes le negaron un bis a Luciana Jury tras sus críticas a Milei, marcando el fin de la cultura subsidiada.
La histórica plaza de Cosquín se convirtió en el escenario de una contundente manifestación popular en contra de los discursos políticos partidarios kirchneristas. Luciana Jury intentó utilizar el escenario mayor para lanzar duras críticas contra el capitalismo y las gestiones presidenciales de Macri y Milei. Esta actitud provocó una reacción inmediata de los asistentes cordobeses, quienes ya han manifestado su rechazo tajante a las consignas kirchneristas.
El clima de incomodidad aumentó cuando la cantante invitó a la travesti Susy Shock para interpretar canciones con un contenido de altísima carga ideológica. En medio del show, Shock lanzó una crítica al afirmar: “El folklore no es de ningún alcahuete de turno”, en clara alusión al gobierno nacional. Gran parte de la multitud presente respondió con silbidos ensordecedores para manifestar su cansancio ante el uso de espacios públicos para propaganda.
Para muchos de estos artistas adictos a la pauta oficial, la nueva realidad sin financiamiento del Estado directo representa un desafío de mercado. El gobierno nacional decidió priorizar el ahorro, destinando los recursos a necesidades básicas en lugar de financiar la cultura de sesgo partidario. Ahora los músicos deben validar su talento según la demanda del público y su capacidad de convocatoria sin contar con el auxilio de fondos estatales.
Susy Shock, la travesti que también fue abucheada por el público
El público cordobés le puso un límite
El momento de mayor tensión ocurrió cuando la intérprete consultó si el auditorio presente deseaba escuchar una última canción antes de su retirada. Con un rotundo y masivo grito negativo, los miles de espectadores sentenciaron el final de una actuación que nunca logró conectar con el público. Este rechazo contundente en la plaza principal evidencia que la sociedad ya no tolera las bajadas de línea política en medio de una celebración federal.
A pesar de que la organización del festival mantiene una tendencia crítica hacia el oficialismo nacional, la gente marcó una postura opuesta. Córdoba se ratifica nuevamente como el bastión nacional más contrario al kirchnerismo, defendiendo la libertad ciudadana por sobre el grito militante. La noche también incluyó mensajes de otras bandas como Duratierra, aunque el foco se mantuvo sobre la falta de respeto a la investidura presidencial.
Luego del show, la intérprete intentó minimizar el abucheo asegurando que el público mantuvo una actitud que ella misma calificó como extraordinaria. Sin embargo, lo ocurrido en la Próspero Molina deja una lección clara sobre los riesgos de politizar eventos con discursos kirchneristas. El fin de la cultura subsidiada obliga a que el arte sea valorado por su calidad estética y no por su alineamiento con estructuras de poder del pasado.