A una semana de la detención y secuestro del gendarme argentino Agustín Nahuel Gallo por parte de las fuerzas de seguridad de la dictadura de Nicolás Maduro, su familia denuncia que no ha podido establecer ningún tipo de contacto con él y que se le ha negado el derecho a contar con una defensa adecuada a través de sus abogados.
Según información obtenida por el medio TN, Gallo fue arrestado en el estado de Táchira, en la frontera con Colombia. Inicialmente estuvo recluido en una prisión de San Cristóbal, pero posteriormente fue trasladado a Caracas, la capital del régimen.
Los familiares del gendarme, oriundo de Catamarca, afirman que su paradero actual sería la sede principal de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), ubicada en Boleita, en pleno centro de Caracas.

Desde el lunes pasado, dos abogados intentaron localizar a Nahuel Gallo en diferentes centros de detención en San Cristóbal, pero no lograron acceder a la información necesaria. Finalmente, el miércoles, una nueva abogada asumió la representación y está a cargo de continuar con la búsqueda.
Este lunes por la mañana, la familia planea recorrer distintos centros de detención en Caracas para tratar de localizar al gendarme. La prioridad es concentrar los esfuerzos en la capital venezolana, donde se presume que podría estar detenido.
En el contexto diplomático, el Gobierno de Javier Milei analiza la situación, observando cómo el régimen comunista de Maduro intensificó las tensiones con otros países tras la detención de ciudadanos extranjeros, incluidos colombianos y peruanos.









