El Ministerio de Justicia anunció que la República Argentina finalmente cuenta con una reglamentación clara de la Ley de Refugio, sancionada en 2006. Esta nueva normativa establece procedimientos estrictos que buscan impedir abusos en el uso del asilo político, protegiendo a los ciudadanos frente a amenazas vinculadas al crimen organizado, el terrorismo y la inmigración ilegal.
Según lo comunicado, el nuevo régimen introduce mecanismos inmediatos de control, como el rechazo in limine de solicitudes infundadas o fraudulentas, lo que permitirá desestimar casos en forma rápida, evitando dilaciones y gastos innecesarios.
Extradición y control más estricto de los pedidos de refugio
Uno de los puntos centrales de la medida es la incorporación de un procedimiento excepcional para los casos de extradición. Esto busca garantizar que aquellas personas con causas judiciales pendientes no encuentren en Argentina un refugio para evadir la justicia.









