En una nueva muestra de compromiso con la transparencia tributaria, el Gobierno nacional encabezado por Javier Milei exigió a las provincias adherir al flamante Régimen Simplificado de Ganancias, como condición indispensable para acceder a información vital sobre los contribuyentes. La advertencia es inequívoca: quienes no firmen el nuevo convenio de intercambio de datos con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) perderán el acceso a registros clave, como la facturación de personas y empresas, y los consumos superiores a los $50.000.000 anuales.
Esta medida acompaña el lanzamiento del Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos, una iniciativa sin precedentes que busca devolverle a los ciudadanos el control sobre sus recursos y eliminar el hostigamiento fiscal que caracterizó a gobiernos anteriores. "Avanzamos y garantizamos la decisión histórica de devolverle a los argentinos la libertad de usar su dinero como quieran", expresó oficialmente la Casa Rosada, en línea con la filosofía libertaria de reducir el intervencionismo estatal.

El nuevo régimen, anunciado por el secretario de Planeamiento y Gestión para el Desarrollo Productivo y de la Bioeconomía, Juan Pazo, implica una transformación radical en la liquidación del impuesto a las Ganancias. Se elimina el requerimiento de datos sobre el patrimonio y los consumos personales, enfocándose exclusivamente en los ingresos facturados y los gastos deducibles. "No vamos a requerir más información sobre los consumos ni el patrimonio. Los consumos personales no van a pasar más por ARCA", afirmó Pazo durante la presentación.
A partir de junio, los contribuyentes podrán optar por este sistema, que regirá para el período fiscal 2025. El mismo finalizará a mediados de 2026, cuando cada usuario podrá ingresar a su perfil en la web de ARCA, verificar el monto determinado por el sistema y decidir si lo acepta, lo abona o lo modifica según sus propios registros.









